domingo, 28 de novembro de 2010

EE UU ofreció trabajo y refugio a nazis tras la Segunda Guerra Mundial


Un informe revela que instituciones como la NASA y la CIA reclutaron a científicos y colaboradores de Hitler pese a conocer su pasado

EL PAÍS  -  Madrid
ELPAIS.com  -  Internacional - 15-11-2010
Arthur Rudolph, científico nazi que participou
no programa espacial de EE UU
Un informe hasta ahora secreto sobre la operación de caza de nazis realizado hace cuatro años por un funcionario del Gobierno de EE UU concluye que funcionarios de los servicios de inteligencia ofrecieron refugio en el país a varios nazis y colaboradores de Hitler tras la Segunda Guerra Mundial. Según el diario The New York Times, que fue el primero en lograr una copia del archivo, el Departamento de Justicia ha tratado de mantenerlo oculto durante cuatro años.
El documento, de 600 páginas, revela que varios funcionarios estadounidenses que recibieron el cometido de reclutar a científicos tras la Segunda Guerra Mundial hicieron caso omiso de la orden del presidente Harry Truman de que no se reclutase a nazis o personas relacionadas con ellos.

Un ejemplo es Arthur Rudolph, un ingeniero que acabó desarrollando el poderoso cohete Saturno, propulsor del primer vuelo tripulado de Estados Unidos a la Luna en 1969. En 1984 regresó a Alemania tras ser acusado de ocultar que había sido miembro del partido nazi y de explotar "hasta la muerte" a miles de trabajadores forzados cuando dirigía el programa de cohetes nazi durante la guerra. Lo que no se sabía y que ahora revela el informe es que, cuando fue contratado, el departamento de Inmigración conocía perfectamente su pasado.

Otro de los casos que se mencionan es el de Otto Von Bolschwing, que llegó a ser agente de la CIA por sus conexiones con alemanes y rumanos, pese a saberse que había trabajado con Adolf Eichmann, alto cargo de la Gestapo. El documento detalla cómo la agencia de espionaje debatió en una serie de informes internos qué hacer si se descubría el pasado de Bolschwing: negar cualquier afiliación con los nazis, o explicarlo. El Departamento de Justicia intentó deportar a Bolschwing en 1981 tras averiguar su pasado, pero el nazi murió ese mismo año.

El informe describe también el trabajo de la Oficina de Investigaciones Especiales del Departamento de Justicia (OSI), que se creó en el año 1979 para deportar a nazis. Según sus conclusiones, a muchos nazis "se les garantizó la entrada en EE UU" a pesar de que varios funcionarios del Gobierno conocían su pasado.

"EE UU, que se vanagloriaba de ser un refugio seguro para los perseguidos, se convirtió a pequeña escala en un refugio seguro también para los perseguidores", concluye el documento.

AI pide al Gobierno que investigue la guerra sucia de la CIA en España


La ONG exige reparación para las víctimas y que se depuren responsabilidades

JOSÉ MARÍA IRUJO  -  Madrid
ELPAIS.com  -  Internacional - 15-11-2010
Amnistía Internacional (AI) ha hecho público hoy un informe en el que reclama justicia para las víctimas de la guerra sucia contra el terror durante la etapa de la anterior administración norteamericana. El informe se titula "Un secreto a voces: crecientes indicios sobre la complicidad de Europa en entregas extraordinarias y detenciones secretas" y recoge las pruebas más recientes de la actividad ilegal de la CIA en casos de desaparición forzada, tortura y maltrato a sospechosos.
Aviones de la CIA hicieron numerosas escalas en aeropuertos españoles en estas misiones entre 2003 y 2005 y estos vuelos son investigados por la Audiencia Nacional. El fiscal Vicente González Mota ha solicitado la detención de 14 presuntos agentes de la CIA que integraban la tripulación de uno de esos vuelos en cuyo avión se trasladó a un secuestrado. Los espías utilizaron identidades falsas, según los primeros indicios de la investigación. Además, un avión con valiosos presos de Al Qaeda procedente de Guantánamo aterrizó en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife) en abril de 2004 rumbo a cárceles secretas en Rumania y Marruecos, según un informe de Reprieve, ONG de abogados en defensa de los derechos humanos, con sede en Londres. Es la primera vez que se tiene constancia de que presos de Al Qaeda pisaron territorio español camino de cárceles secretas de la CIA, según esta investigación publicada recientemente por EL PAÍS.

"La UE no ha tomado en absoluto medidas para hacer rendir cuentas a los Estados miembros por los abusos que han cometido", ha manifestado Nicolás Beger, director de la oficina de AI ante las instituciones europeas. "Estos abusos se cometieron en suelo europeo. No podemos dejar sin más que Europa se sume a Estados Unidos para convertirse también en zona sin rendición de cuentas. Las cosas están cambiando, pues algunos países han iniciado investigaciones, pero hay que hacer mucho más. Nadie debe eludir la responsabilidad de las transferencias ilegales, desapariciones forzadas y detenciones secretas que se produjeron en el contexto de estas operaciones dirigidas por la CIA. Los gobiernos nacionales tienen la obligación jurídica de garantizar que se rindan plenamente cuentas por tales violaciones de derechos humanos. En varios países europeos se están haciendo avances en la rendición de cuentas. La repetida excusa de que es necesario el secreto de Estado para proteger la seguridad no debe de servir para mantener la impunidad", concluye Nicolás Beger.

AI pide al Gobierno español que asegure que las víctimas del programa de entregas extraordinarias y detenciones ilegales de la CIA reciban justicia y reparación. Así exige que se investiguen los hechos y establezcan las responsabilidades individuales que correspondan. Además de las escalas de vuelos en España AI recuerda los interrogatorios de policías españoles a detenidos en la base de Guantánamo. Los otros países que cita el informe son Alemania, Italia, Lituania, Macedonia, Polonia, Rumania, Suecia y Reino Unido.

mércores, 24 de novembro de 2010

"La población de El Aaiún vive en un estado de sitio"



MARIANGELA PAONE / EFE  -  Madrid / El Aaiún
ELPAIS.com  -  Internacional - 15-11-2010
Campamento arrasado polas tropas marroquís

Tras regresar de El Aaiún, donde han sido testigos de la represión del régimen marroquí contra la población saharaui, los activistas de la ONG Thawra, el extremeño Javier Sopeña y la canaria Silvia García, han asegurado que "la Intifada en las calles se ha parado y lo que se vive ahora es un estado de sitio".
En una rueda de prensa en Madrid, Sopeña ha hablado de la mano dura que está aplicando Marruecos contra los saharauis. "Están buscando a la gente. Están secuestrando a los saharauis y hay detenciones y torturas", ha dicho el activista. Por su parte, García ha contado que pudo ver a varios amigos saharauis "apaleados, con porras y patadas". La joven activista ha asegurado que, pese a todo, "los saharauis estaban bastante organizados porque sabían que iba a pasar, ya que delegación del Polisario en Canarias avisó el día anterior al ataque del Ejército marroquí en el campamento".

García ha aprovechado para pedir que el Gobierno español que condene lo que está pasando en El Aaiún. Sopeña, en cambio, ha rechazado la actitud del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero: "Me importa poco la posición del Gobierno español. No es un Gobierno coherente y no está en grado de sostener nada. No necesitamos nada del Gobierno". En cuanto a la posición del PP, ambos han dicho que el Sáhara siempre ha sido la moneda de cambio para ganar votos, y que suelen tener una posición hasta que llegan al Gobierno.

Sopeña no cree que esta situación lleve a un levantamiento del pueblo saharaui y ha insistido en su desprotección ante la represión marroquí. "Desde los territorios ocupados la lucha armada es inviable porque no hay armas. Las armas sólo las tienen los marroquíes", ha explicado.

Ambos activistas han contado que han hablado, por última vez ayer por la mañana, con Isabel Terraza y el mexicano Antonio Velázquez, los dos activistas que se encuentran escondidos en El Aaiún. "Hemos hablado poco por cuestiones de seguridad. Los teléfonos están pinchados. Tanto Isabel como Antonio tienen mucho miedo", ha dicho García.

"Alaridos en la noche"

Mientras tanto, el activista mexicano pro saharaui Antonio Velázquez ha aportado más detalles de cómo es la situación El Aaiún, donde, según sus palabras, las noches son silenciosas y de repente se escuchan gritos y alaridos.

En declaraciones a Canarias Radio La Autonómica recogidas, Antonio Velázquez ha insistido en que "las fuerzas marroquíes están matando a toda una población", y considera que, por desgracia, se terminará en una guerra con la que "se tirarán a la basura 35 años de resistencia pacífica del pueblo saharaui", y todo, dice, "porque no fueron escuchados a tiempo".

Antonio Velázquez y la activista española Isabel Terraza están en una vivienda de El Aaiún y aunque temen por sus vidas recuerdan que la situación es peor para los saharauis, por lo que reclaman la entrada de organismos de defensa de los derechos humanos, así como de Cruz Roja.

Para Antonio Velázquez e Isabel Terraza lo que ocurre en el Sáhara Occidental es un genocidio. Esperan la llamada de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, quien, según señaló Antonio Vázquez, la semana pasada les dijo que tenían que salir. Reconocen que no es agradable continuar en El Aaiún, pero están convenidos de que deben aguantar en una situación de emergencia humanitaria.

Antonio Velázquez dijo que no pueden salir a la calle, por lo que para entender lo que ocurre escuchan los sonidos de la ciudad, pero aseguran que también han visto cosas muy fuertes que no pueden decir porque sería como señalar el lugar en el que se ocultan.

"Cadáveres en la calle"

"Uno cargará toda la vida con esto, y lo que vivimos nosotros no es nada" comparado con lo que viven miles de saharauis desde hace más de 35 años, afirmó Antonio Vázquez, quien aseguró que han visto cadáveres en la calle.

En cuanto a la actitud del Gobierno español, Antonio Velázquez opinó que es "inhumana" porque "desgraciadamente antepone los intereses económicos muy por encima de los derechos humanos, y está claro que no le importan los muertos saharauis".

Isabel Terraza reconoció que temían por sus vidas, pero más por el exterminio del pueblo saharaui, pues dijo que pasan los días y los "escuadrones policiales siguen torturando, y muchos mueren víctimas de esas torturas".

Sáhara, o conflito que España tentou esquecer


"Quen marchou a un campamento non foi o Polisario, senón a poboación saharauí para pedir traballo, vivenda e educación; nin sequera reclamaba a independencia"

Periódico de novembro de 1975
RICARDO RODRÍGUEZ 14/11/2010
Ante a gornición de soldados despregados no Sáhara o daquela príncipe Juan Carlos arengou: “España manterá os seus compromisos”. Era o 2 de novembro de 1975. Franco agonizaba. A Marcha Verde preparábase en Marrocos e o tribunal da Haia viña de ditaminar que o Sáhara Occidental tiña vencellos xurídicos con Marrocos e Mauritania aos que non recoñecía dereitos soberanos, e polo tanto podía aspirar á independencia. Trinta e cinco anos despois, o “compromiso” do Goberno español co Sáhara non requeriu nin unha morna condena perante o peor ataque perpetrado por Marrocos contra a poboación saharauí dende o cesamento do fogo en 1991. O ministro da Presidencia, Ramón Jáuregui, pedía esta semana “prudencia” e confiaba en que Marrocos, que conseguiu co apoio de Francia que a ONU non se inmiscise nas violacións de dereitos humanos na zona, investigaría os feitos ocorridos no campamento Dignidade, nos arrabaldos do Aiún. Isto “non é unha carreira por ver quen condena primeiro”, asegurou.
No Congreso, o ministro recoñecera por primeira vez tacitamente a soberanía marroquí sobre o Sáhara Occidental –España é a potencia administradora de iure, segundo a ONU– ao asegurar que a decisión de Marrocos de restrinxir a entrada ao territorio ocupado de xornalistas e parlamentarios españois formaba parte “do núcleo duro da soberanía dun país”. Nos corredores do hemiciclo matizaba despois as súas verbas. E a titular de Exteriores, Trinidad Jiménez, refrendaba a emenda: España “constata” pero non “recoñece” o control marroquí do Sáhara. No Parlamento galego, a condena tampouco foi posíbel. O grupo do PSdG opúxose á resolución de condena proposta por PP e BNG na que instaba o Goberno español a asumir a súa responsabilidade coma potencia colonizadora.
Vídeo a vídeo no Youtube, post a post nos blogs ou no Facebook, os saharauís foron quen de rachar o silencio informativo imposto por Marrocos “á prensa hostil española”. Cos remois do ataque aínda fumegantes, os datos que van corroborando a dimensión do masacre chegan pinga a pinga. O número de cadáveres supera o cento, segundo fontes saharauís. Hai tamén centos de detidos e desaparecidos. E entre os mortos hai xa un cidadán con carné español. A Fronte Polisaria falou de “limpeza étnica” e alertou dunha guerra civil. Ante a impasibilidade da Minurso –a Misión de Nacións Unidas para o Sáhara Occidental– encargada dende hai 18 anos de verificar o cesamento do alto o fogo e de organizar un referendo sine die dende hai 18 anos, a brutal represión marroquí contra os saharauís podería desembocar nunha nova guerra.
“Cando en 1991 depuxemos as armas e aceptamos o cesamento do fogo foi porque había un compromiso por parte da ONU de organizar un referendo de autodeterminación, pero Marrocos non demostrou unha vontade real de chegar a unha resolución democrática do conflito”. Fala Ahmedu Mojtar, representante da Fronte Polisaria en Galicia. Asegura que co ataque do pasado luns ao campamento Dignidade, “Marrocos desenterrou o machado de guerra”. E advirte: “Se a comunidade internacional, é dicir a ONU e os países interesados neste conflito, non toman cartas no asunto, sinalan o agresor e o presionan para manter unhas verdadeiras negociacións, aos saharauís non nos quedará outra opción que defendernos con todos os medios posíbeis e entre eles está a loita armada”.
Para Santiago Jiménez, profesor de Xeografía e Historia da USC e coordinador do Observatorio Galego para o Sáhara Occidental, esa posibilidade “non está descartada”. Jiménez, que coñeceu in situ a realidade do Sáhara ocupado por Marrocos, asegura que a Fronte Polisaria está “nunha situación delicada” tras o asalto marroquí ao campamento Dignidade. “As dúbidas dos saharauís sobre se a Fronte Polisaria está a defendelos poden xurdir agora despois dunha represión feroz”, explica. “Se a Fronte Polisaria non consegue nada da comunidade internacional, a poboación saharauí vai pedir a berros a guerra”, agoira. “A poboación está cansa e percibe que están a ser maltratados e desconsiderados socialmente; nos días previos ao asalto había unha grande esperanza de que o mundo os vise actuar dun xeito responsábel e pacífico á hora de reivindicar os seus dereitos e a represión marroquí foi brutal”, engade. E considera que “haberá presións sobre a Polisaria para que non reinicie esas hostilidades, porque posibilidades técnicas, económicas e estratéxicas existen”. Esas probabilidades, segundo Jiménez, teñen dous piares en África, alén de Alxeria: Nixeria e Sudáfrica, dúas potencias económicas e militares no continente. “Para Pretoria, a existencia do Sáhara coma colonia é un desprestixio para África”. O recoñecemento da República Árabe Democrática Saharauí (RADS) coma país en 2004 conduciu a este país a unha crise con Marrocos que desembocou na ruptura de relacións diplomáticas en setembro de 2004. Tan só un mes antes, Thabo Mebki, presidente da República de Suráfrica, remitíralle unha contundente carta a Mohamed VI. “A inevitábel quenlla sen saída causada polas posicións avanzadas polo Goberno de Marrocos [nunha carta remitida á ONU o 9 de abril de 2004 Rabat nega o dereito a autodeterminación do pobo saharauí] creou unha situación na que calquera retraso pola nosa banda no recoñecemento da RADS se traduciría irremediabelmente nun abandono pola nosa banda do apoio ao dereito de autodeterminación do pobo do Sáhara Occidental”. Jiménez conclúe: “O reactivamento da guerra sería un factor de inestabilidade e o caos que xeraría fortalecería aos grupos terroristas que operan no Sahel”.
Maite Isla, presidenta da ONG Solidariedade Galega co Pobo Saharauí, considera que a Polisaria demostrou que non quere recorrer ás armas. Pero matiza: “Unha cousa é o que pense a Polisaria e outra o que considere a poboación, sobre todo a mocidade que está farta desta barbarie e que non está disposta a pasar os sufrimentos dos seus pais”. “Quen marchou a un campamento a 20 quilómetros do Aiún non foi a Polisaria, senón a poboación saharauí para pedir traballo, vivenda educación; nin sequera estaban a pedir a independencia”, asegura. Na implicación política internacional no conflito, Jiménez sinala dous actores fundamentais: España e Francia. Cada un desempeña un papel invariábel dende hai tres décadas. París apoia incondicionalmente a Marrocos. Madrid desenvolve unha calculada política de ambigüidade.
Francia foi o país que vetou no Consello de Seguridade da ONU que a Minurso tivese entre os seus cometidos a investigación da violación de dereitos humanos no Sáhara Occidental. No seu informe de 2008, Amnistía internacional (AI) denuncia a represión marroquí aos que critican a monarquía; centos de arrestos de saharauís por manifestarse contra Marrocos ou distribuír propaganda do Polisario; unha sentenza de prisión a 15 anos a un activista pro saharauí, e un uso excesivo da forza na represión das manifestacións. En canto á Fronte Polisaria, o relatorio asegura que “hai moi pouca información independente sobre as condicións nos campos de refuxiados” e que “non se deron pasos para acabar coa impunidade de aqueles que están acusados de cometer abusos dos dereitos humanos nos campamentos durante os anos setenta e oitenta”. AI instou o pasado venres ao Goberno de Marrocos a que abra unha investigación independente sobre o acontecido no Aiún. O seu delegado para o Norte de África e Oriente Próximo, Malcolm Smart, asegurou que o acontecido “subliña a necesidade de que os dereitos humanos no Sáhara sexan monitorizados pola Minurso”.
“Custou moito que España fixese algo polos dereitos humanos no Sáhara durante os anos de chumbo, cando Felipe González estaba á fronte do Goberno”, sinala Alberto Estévez, de Amnistía Internacional. “O Executivo tiña intereses económicos e de fronteiras, pero ao final con Fernández Ordóñez [ministro de Exteriores entre 1985 e 1992] conseguiuse algo”.
Os intereses económicos españois tamén están no Sáhara. A pesca é un deles. En 2002, despois de que Marrocos asinase un acordo de prospección petrolífera fronte ás costas do Sáhara, un relatorio do Asesor Xurídico de Nacións Unidas, Hans Corell, ditaminou que os acordos económicos que se asinasen só podían ser válidos se se levaban a cabo “en colaboración cos pobos dos territorios non autónomos” co obxectivo “de achegar unha contribución válida ao desenvolvemento socieconómico dos territorios”. Baixo eses principios subscribiu Bruxelas un acordo de pesca. A Comisión Europea esixiulle a Marrocos esta semana que presente probas de que o acordo pesqueiro beneficia a poboación saharauí. Até o momento, Rabat non amosou ningunha. O acordo expira o 28 de febreiro de 2011 e a CE considera que esas probas son unha condición sine qua non para negocialo. Das 119 licenzas concedidas po Marrocos, España obtivo 100 –a maioría para barcos galegos–. Coma contrapartida recibe 36,1 millóns de euros cada ano. A implicación galega na explotación dos recursos do Sáhara vai alén. A rede Western Sahara Resource Watch –que agrupa activistas dos países escandinavos, Holanda e Reino Unido– denuncia que o holding Jealsa dispón dunha factoría de enlatado de peixe a través da súa filial Damsa –consorcio formado coa empresa marroquí Derhem– no Aiún.
“A posición da diplomacia española no que respecta ao Sáhara Occidental é nefasta”, asegura Santiago Jiménez. “Primeiro trasladou o problema a Marrocos, pero logo hai un intento de estar presente nas solucións e a reclamación de que o pobo saharauí importa”, denuncia. Esa ambigüidade tivo as súas consecuencias. Marrocos, por exemplo, vetou a presenza de militares españois na Minurso dende o inicio, alegando que España podía ser parcial como antiga potencia colonial. Por ese contixente da ONU, porén, pasaron centos de soldados franceses. “España non convence nin ao Polisario nin a Marrocos, a quen Madrid permite que empregue Ceuta e Melilla coma espada de damocles cando quere desestabilizar”, conclúe Jiménez.
Para Ahmedu Mojtar, a postura española sobre o conflito está clara dende hai máis de vinte anos: “Permítame que me remonte a 1982, cando o PSOE chegou ao poder, Fernando Morán se converteu en Ministro de Exteriores e asegurou que España nunca faría nada que incomodase a Marrocos ou fose en contra dos seus intereses”. E engade: “Dubido que cando o ministro de Exteriores marroquí [Taieb Fassi Fihri] se reuniu con Trinidad Jiménez fose para entregarlle un ramo de flores polo seu nomeamento; máis ben penso que informou ao Goberno español do que ía ocorrer e lle pediu que ollase para outro lado”.
Maite Isla resume nunha verba o papel da diplomacia española con respecto ao Sáhara: “vergoña”. “España olla coma un simple espectador, pero ten moito que dicir por ser a potencia colonizadora”, asegura. “Debería seguir o exemplo do xeito no que Portugal se enfrontou ao problema de Timor en 1999”, destaca.
No eido nos intereses españois en Marrocos hai un capítulo particularmente desacougante: a exportación de armas. As estatísticas oficiais de 2009 reflicten que Marrocos importou 1.005 vehículos todoterreo non blindados por un valor de 113,9 millóns de euros. Nos primeiros seis meses de 2010 esa cifra caeu aos 4,3 millóns. Entre o exportado, un buque, cartuchos para escopetas, rifles e compoñentes para armas de guerra. Pode estar Marrocos empregando esas armas contra os saharuís? “Esa é a gran pregunta”, resposta Alberto Estévez, coautor do contrainforme que Amnistía Internacional elabora xunto con outras catro ONG sobre a exportación de armas. “Industria non dá datos precisos sobre a que unidades van esas armas e como se empregan”, apostila. AI valora xunto coas outras tres ONG –Intermon Oxfam, Fundació per la Pau e Greenpeace– interpelar ao Goberno español sobre esta cuestión.
O impasse nas negociacións entre a Fronte Polisaria e Marrocos, que veñen de manter novos contactos, non só enquista aínda máis a situación. Tamén está a acabar coa paciencia estadounidense. En 18 anos de atoamento nas negociacións, o conflito queimou dous enviados da Casa Branca. James Baker fracasou no seu intento de buscar unha saída negociada co seu plan, que pretendía crear primeiro unha entidade autónoma do Sáhara Occidental e celebrar cinco anos máis tarde un referendo de autodeterminación. Charles F. Dumbar non conveceu a parte marroquí. Christopher Ross, o actual mediador, conta co apoio expreso de Washington. “Unha parte da postura dos EE UU cara ao conflito é fixa; a outra, cambiante”, asegura Santiago Jiménez. “A Administración estadounidense quere un Marrocos estábel, pero ao mesmo tempo non desexa ir en contra da legalidade internacional. A postura nestes momentos é que o conflito non pode alongarse máis, que hai que buscar unha saída a curto prazo para evitar que unha desestabilización na zona sexa o caldo de cultivo do terrorismo no Norte de África”. Entre as saídas contempladas polos EUA está a partición do territorio.
Máis de 150.000 saharauís –a UNHCR estima que son 90.000– sobreviven nos campos de refuxiados do sur de Alxeria separados das dúas familias por un valo de separación de 2.700 quilómetros, búnqueres militares e zonas minadas. Outros 90.000 viven no territorio ocupado por Marrocos, onde Rabat despregou un contixente de 250.000 efectivos entre do Exército, a Policía Xudicial, a Dirección de Vixilancia do Territorio, a Xendarmería Real e as Compañías Móbiles de Intervención. A matanza do pasado luns é un punto de inflexión no conflito. Marrocos e a Polisaria volverán conversar en decembro. Reina o pesimismo sobre o resultado das negociacións. Nada volverá ser igual no Sáhara Occidental. A opción da autonomía marroquí xa non é críbel. A neutralidade do Goberno español, tampouco.

venres, 19 de novembro de 2010

Á Galaica aínda lle quedan folgos


A central, que chegara a ter 30.000 afiliados en Galicia, conta con sete sindicatos e unha militancia estemuñal, pero en aumento
NATALIA ARIAS 14/11/2010
A CNT-AIT cumpre cen anos fiel aos principios que viron nacer a segunda central en activo máis lonxeva de España, logo da UGT. Os seus militantes seguen sen participar en comités de empresa, sen recibir subvencións do Estado e practicando unha forma de sindicalismo desvencellada dos partidos políticos. Desde a xornada laboral de oito horas á revolución de 1936, o sindicato atesoura a memoria do movemento obreiro e resiste cunha representación moi afastada dos 70.000 militantes que chegara a ter en España a comezos da Guerra Civil. A represión franquista, o afastamento do anarcosindicalismo dos Pactos da Moncloa, as escisións da Transición, o rexeitamento ás eleccións sindicais e o chamado caso Scala –un incendio desatado nunha sala de festas de Barcelona en 1978 do que se tentara inculpar a organizacións anarquistas–, explican como chegou a ser hoxe unha central “cunha actividade máis testemuñal”, como sinala Eliseo Fernández, coautor xunto a Dionisio Pereira do libro O movemento libertario en Galicia (1936-1976). Porén, segundo aseguran na Galaica, o anarcosindicalismo aínda respira. Desde hai tres anos xurdiron os sindicatos de Ferrol e Betanzos e aínda hoxe a central, con sete agrupacións, conta con varios centos de militantes.
“En Galicia, ao anarquismo faltoulle unha xeración intermedia; logo do franquismo, a CNT rexurdiu con antigos militantes e xente nova e produciuse un conflito xeracional entre a vella tradición anarcosindicalista e unha militancia obreira máis influída polo Maio do 68, moi vinculado ao Partido Comunista; a partir de aí, o individualismo que se foi implantando nos traballadores fixo que se perdese a cultura obreira que a fixera ascender desde 1880 a 1936”, di o investigador a respecto do seu esmorecemento.
Os inicios foron moi distintos. A CNT logrou en España unha ampla adhesión cun contexto internacional pouco favorable. Prendeu desde Barcelona no conxunto do Estado cando o anarquismo desaparecía en todo o mundo, salvo na Arxentina, ata “converterse no único movemento de masas de Europa”, segundo Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea na Universidade de Zaragoza e coordinador do libro Terra e liberdade, que repasa a historia da central anarcosindicalista. “A súa presenza en Barcelona e no seu cinto industrial, onde o socialismo tiña unha escasa representación, fixo do anarquismo un movemento peculiar e foi o que lle deu as masas e o impacto cultural”, explica o historiador, que desmente a visión negativa do sindicato que alimentou “a memoria contruída polo franquismo e os vencedores” e que fixo que se reforzasen “reiteradamente” aspectos negativos da CNT como o anticlericalismo ou o terror anarquista do verán de 1936.
Casanova destaca a este respecto que en España “houbo moitos anarquismos” e que sempre existiu “xente que considerou que a loita contra o Estado e explotación debía facerse a través do enfrontamento directo contra eles”, un feito que provocou que “o anarquismo vivise nunha tensión constante entre os que crían que a revolución había que traela pola forza e quen a vía como o resultado dun proceso gradual e de educación popular”. Porén, opina, “sen o segundo aspecto, o primeiro tería quedado illado e reprimido”. “Foi a natureza do Estado español, centralizador, ineficaz e represor a que explicaría un movemento que se baseaba na crítica ao Estado e ao sistema electoral corrupto”.

O PRIMEIRO CONGRESO
A CNT naceu en Cataluña. A central constituíuse en Barcelona en 1910 no seo dun congreso do sindicato catalán Solidaridad Obrera, que tiña por obxectivo organizar o anarquismo para constituír unha forza que fixese fronte á UGT. Conseguírono porque, a principios da II República, as dúas centrais contaban cunha afiliación similar: unhas 70.000 persoas. Os anarquistas eran predominantes en Cataluña e tiñan presenza en Biscaia –o outro gran centro industrial–, onde a UGT era dominante. No campo andaluz, repartíanse a presenza e, en Madrid –onde os socialistas contaban con moitos afiliados–, a CNT foi crecendo coa mobilización fronte á República e a crise de xeito que cara a 1933 tiña xa moitos adeptos. Nas zonas rurais de Aragón o apoio estaba repartido, pero en Zaragoza o anarcosindicalismo era tamén maioritario e, en Galicia, A Coruña, con 10.000 militantes no 36, levaba a voz cantante. De feito, os obreiros desta cidade, onde o anarquismo chegou a ser claramente maioritario, foron pioneiros en conseguir a xornada de oito horas, que acadaron antes que a propia estrutura da CNT e moito antes que ao resto do Estado, onde se implantou mediante un decreto en 1919 trala axitación autonomista de Cataluña.
Con todo e a pesar de que xa había arraigo das ideas anarquistas en Galicia desde 1919, non foi ata 1923 cando se forma a Confederación Galaica. “Desde A Coruña a CNT foise estendendo a outras zonas industrias como Vigo e as vilas. En Vilagarcía e Ferrol fíxose forte polos sindicatos pesqueiros e, “aínda que ao principio a UGT tiña máis intervención no mundo agrario, a final da II República o anarcosindicalismo estaba estendido no campo”, sinala Fernández, que di que, antes da Guerra, contaba con 30.000 afiliados e 121 sindicatos.
Os afiliados pertencían sobre todo aos gremios da construción e ao sector pesqueiro, explica o investigador, que indica que o anarquismo galego sempre foi peculiar porque “non había grandes terratenentes con xornaleiros como en Andalucía, senón pequenos traballadores con algún empregado e sempre houbo certa tolerancia a iso” e porque “os grandes teóricos tampouco eran titulados”. Fernández destaca, entre outros, a Jaime Quintanilla; Manuel Fandiño, irmán das Marías de Compostela; ou José Villaverde, que impulsou Solidaridad Obrera.
Cabeceiras como Corsario, Unidade Labrega e Despertar saíron regularmente á rúa e, na Coruña, a CNT fixo un taller colectivo, Tipográfica Obrera Coruñesa, que publicaba a prensa libertaria e que foi incautado polo franquismo para o sindicato vertical. Folgas no 33 pola xornada de seis horas, cooperativas de traballadores e experiencias autoxestionarias de ensino, forman parte do legado en Galicia da CNT, que aínda hoxe é quen de mobilizar os traballadores, como no caso dos axentes forestais. A Galaica, cambiou, como di Alberte, os linotipistas por informáticos, pero segue empregando a “acción directa” para defendelos. Unha mensaxe que prende nos mozos, “máis co desprestixo das grandes centrais” porque, puntualiza Rosa, “son como empresas financiadas con diñeiro público e esa dependencia viuse na folga xeral”.
A CNT incrementou a militancia desde a aparición de Nunca Máis porque a xente entendeu o modo de traballo e, segundo Alberte, “segue tendo relevo xeracional, cando o sindicalismo non o ten”. É o que demostrou Suso García cando puxo en marcha a organización de Betanzos. “Algúns quererían ver o cadáver da CNT, pero sen un can das administracións, sen liberados, mercando nós os locais e organizándonos en asembleas aínda estamos aí, e, desde hai un tempo,volvendo a crecer”, di Pancho.

Jimi, íntimo; Hendrix, inédito


Canciones nunca publicadas. Fotos familiares inéditas. Postales, dibujos, letras manuscritas. La familia del legendario guitarrista desempolva el desván y el estudio de grabación. Este material (cuatro CD y un DVD) emerge a los 40 años de la muerte del genio de Seattle

JOSEBA ELOLA

DOMINGO - 14-11-2010

Jimi Hendrix, en su apartamento de Greenwich Village, Nueva York. En algún momento de la primavera de 1970, pocos meses antes de su muerte. Está tocando una canción con su guitarra acústica, un tema con un cierto ramalazo beatle. Canta suave y sutil, tira de falsete, destila melancolía. Sí, es él, el hombre de las guitarras furibundas y salvajes, el maestro del acople, el que quemó su guitarra en el legendario festival de Monterrey, el hombre que revolucionó la forma de tocar la guitarra eléctrica a finales de los sesenta. La grabación, que él mismo realizó en su casa, desnuda un registro que apenas cultivó. Un registro que tal vez hubiera desarrollado y nos hubiera descubierto a otro Jimi Hendrix de no producirse aquella fatídica combinación de vino y pastillas para dormir que se lo llevó el 18 de septiembre de 1970. Suddenly november morning (de pronto una mañana de noviembre) es el título de la joya. Cuatro minutos y doce segundos de un Hendrix nunca escuchado, plenamente reconocible, pero desconocido.
"Es una de mis favoritas", confiesa por teléfono Janie Hendrix, hermanastra pequeña del creador de Purple Haze, desde algún sitio cercano a su hotel en Pensilvania. "Mi primera guitarra fue la acústica de Jimi. Me encanta esa canción desenchufada, tan cálida; su guitarra parece la brocha de un pintor".

Suddenly november morning es la última canción del último CD de la biografía musical que esta semana se edita en Estados Unidos (la que viene en España): West Coast Seattle Boy: The Jimi Hendrix Anthology.Una edición de lujo plagada de grabaciones inéditas. Cuatro CD que recorren la trayectoria de uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos (si no el mejor, título que le otorgó la revista Rolling Stone); desde sus inicios como músico acompañante de bandas de rythm & soul y de artistas como Little Richard hasta sus últimas grabaciones caseras, esas que no llegaron a ver la luz. El lanzamiento incluye un documental producido por su hermana Janie, que ha revuelto el desván familiar para sacar a la luz cartas y letras manuscritas de su hermano. Todo este material inédito emerge ahora que se cumplen 40 años de la muerte del genio de Seattle.

Jimi Hendrix fue muy prolífico. Un enfermo de la música que iba a todas partes con su mesa de cuatro pistas para grabar sus ideas allá donde se le ocurrieran.

Atrapar las ideas al vuelo, en cuanto se presentan.

"Él solía decirme que siempre tuviera un bolígrafo al lado de la cama. 'Quién sabe lo que puedes soñar esta noche, mejor tener un bolígrafo a mano al despertar', me decía. De sus sueños salieron muchas de esas visiones que flotaban en su mente, ideas que plasmaba en sus canciones. Desde entonces tengo un bolígrafo junto a la cama".

Janie, de 49 años, escuchó aquellas palabras de boca de su hermanastro cuando apenas tenía seis años. No convivió demasiado con él. Hendrix murió cuando ella tenía nueve años. De hecho, fueron breves intervalos a lo largo de cuatro años lo que pudo disfrutar de su hermano. Los cuatro años más activos, los de las interminables giras, los cuatro años en que grabó tres discos junto a Noel Redding y Mitch Mitchell, bajista y guitarrista de The Jimi Hendrix Experience, mítica formación que cambió el rumbo del rock y la psicodelia de finales de los sesenta.

Los padres de Hendrix se divorciaron cuando él tenía apenas nueve años. Su madre era aficionada a la bebida. Acabó desarrollando un cáncer de hígado que se la llevó por delante en 1958, cuando Jimi tenía 15 años. Ese mismo año, Jimi se compró su primera guitarra. Le costó cinco dólares.

El padre, Al Hendrix, un hombre muy estricto según le describe su propia hija, rehizo su vida con otra mujer, con la que tuvo a Janie, actual directora general de Experience Hendrix, la empresa que gestiona el legado del autor de The wind cries Mary. De sus doce empleados, la mitad son de la familia.

Janie Hendrix se hizo con el control del legado de su hermanastro en 1995, tras no pocas batallas. Por un lado, las trifulcas con Leon, hermano pequeño de Hendrix que fue desheredado por su padre en el último testamento que realizó, el que otorgaba todo el control a Janie. "Lamentablemente, ya no tenemos relación con él", confiesa Janie. "Leon es un adicto. Creo que toca en un grupo".

Por otro, las maniobras del abogado, que intentó poner a la venta el catálogo del artista por 80 millones de dólares, según cuenta Janie.

Los rifirrafes ya son historia. Janie Hendrix dirige tranquila los designios del legado del guitarrista que enseñó al mundo cómo se hace un solo de guitarra con los dientes o con el instrumento a la espalda. Cuentan con 110 canciones. "Es increíble que desarrollara semejante catálogo en tan solo cuatro años. Está claro que durante esos cuatro años no hizo otra cosa que trabajar".

La antología, que está a punto de salir al mercado, es el preludio de una nueva y larga serie de ediciones que aparecerán en los próximos diez años. Lo dice Janie y lo confirma por teléfono desde su alto despacho en Madison Avenue, en Nueva York, Adam Block, de Sony Legacy. "Hay mucho más material, de alta calidad. Todavía estoy en la fase de alucinar con lo que hay", dice sin ambages.

Experience Hendrix y Sony llegaron a un acuerdo a principios de año para explotar las grabaciones inéditas de Hendrix, que nació Johnny Allen y luego fue rebautizado como James Marshall. Proyectan ir editando poco a poco ese material que está atesorado en una cámara de seguridad de tres metros cuadrados en California.

La polémica está servida en cuando la caja salga al mercado, como suele ocurrir en estos casos. Los habrá que piensen que la edición ofrece una oportunidad de ver maravillosos momentos en bruto del guitarrista de Seattle. Otros, sin embargo, probablemente critiquen el lanzamiento por editar retales. Retales con los que, eso sí, más de uno hoy se haría un señor traje. Y diga lo que diga la crítica, siempre planeará la sombra de la duda: ¿habría querido Hendrix que se publicaran hoy grabaciones suyas, algunas de las cuales él no quiso publicar en vida?

West Coast Seattle Boy... recorre cronológicamente seis años de vida musical de Hendrix. Desde sus días como guitarrista acompañante de los Isley Brothers o Little Richard hasta las últimas grabaciones que realizó en su apartamento de Greenwich Village, en Nueva York. Hay versiones alternativas de sus clásicos, grandes desparrames de local de ensayo, orgías guitarreras en el estudio, colaboraciones de músicos que pasaban por ahí e íntimas grabaciones caseras.

Momentos sublimes, hay unos cuantos. Entre ellos, la grabación en 1968, en la habitación de un hotel de Nueva York, de Tears of rage, un tema de Bob Dylan.

Albert Grossman, mánager de Dylan, le había pasado a Hendrix una cinta con canciones inéditas del autor de Blowin' in the wind. Hendrix admiraba a Dylan. Llegó a escribir, negro sobre blanco, que siempre flipócon "los huevos" que le echaba aquel tío que, sin complejos, cantaba desafinado.

Acompañado por su amigo Paul Caruso a la armónica y los coros, Hendrix se entrega a una cálida e hipnótica versión de Tears of rage.

Los cuatro CD recorren el viaje musical de ese tipo que en el escenario miraba a cámara y movía la punta de la lengua al ritmo de sus solos de guitarra, el que simulaba maniobras amorosas con ese instrumento (musical) que manejaba con la soltura del malabarista; hasta llegar a esa sorprendente grabación de Suddenly november morning.

En su última etapa, Hendrix andaba obsesionado con encontrar un nuevo sonido. Se deshizo de su bajista británico. Llamó a su amigo Billy Cox para sustituirlo. Planeó grabar algo con Miles Davis. Quería incorporar vientos y teclados a sus temas.

"En el momento en que sienta que no tengo nada que ofrecer musicalmente será cuando no me encontrarán en el planeta. No sé si viviré hasta los 28, pero me han ocurrido tantas cosas maravillosas en los últimos tres años que el mundo no me debe nada", escribió meses antes de fallecer ahogado en su propio vómito.

Hendrix murió a los 27 años. Sí, a los 27 años. Como Jim Morrison, Brian Jones, Janis Joplin y Kurt Cobain. Todos ellos mitos pertenecientes al llamado Club de los 27, héroes musicales que murieron jóvenes, en extrañas circunstancias, cuando estaban en la cima.




Postales, dibujos, manuscritos
Sobre estas líneas, la letra manuscrita de Crosstown traffic, uno de los temas más emblemáticos de Hendrix. Este es tan solo uno de los documentos inéditos que aparecen en el DVD que acompaña a los cuatro discos de este lanzamiento. Un documental producido por su hermanastra Janie en el que se muestran múltiples cartas, postales y dibujos nunca vistos hasta ahora. El documental está vertebrado a través de palabras de Hendrix: ya fueran escritas en cartas o postales, dichas en un estudio, o en la televisión. Se ven imágenes captadas en Super 8 en las que el autor de Crosstown traffic pasea con su hermana Janie y su hermano Leon, actuaciones televisivas, en festivales, fotos del álbum de la familia. "Hay imágenes y fotos nunca vistas antes", confirma Janie Hendrix, orgullosa del documental. "No es una interpretación de lo que pasó. Es él hablando". Adam Block, ejecutivo de Sony Legacy, añade que el documental recoge documentos recolectados a lo largo de años: "Es la historia de Jimi en sus propias palabras".
Janie solo le conoció entre los seis y los nueve años, pero su hermanastro le dejó huella: "Hablaba muy bajito. A veces era tremendamente tímido. Nos educaron diciéndonos que los niños no debían ser vistos ni oídos. Nunca había follón de niños en casa, como ocurre con los niños ahora. Jimi era dulce, sensible. Tenía mucho sentido del humor. Cada vez que venía a casa, nadie iba a la escuela al día siguiente".

Dos siglos de guerra contra el mar


El corazón de A Coruña está asentado sobre terrenos ganados con rellenos al Atlántico o a la arena de sus dos bahías, pero a veces gana la batalla el océano

PAOLA OBELLEIRO  -  A Coruña
EL PAÍS - 14-11-2010
Antiga foto da praia de Riazor
Más de dos siglos de batallas lleva A Coruña con el mar que la rodea. Unas veces gana la ciudad, con sucesivos rellenos para ir creciendo en el estrecho istmo que conforma su corazón urbano. Pero en ocasiones se impone el océano, que con cierta regularidad da toques de atención, a golpe de temporal, para recordar que se ocuparon terrenos que eran de su dominio hasta hace apenas un par de décadas. El último episodio ocurrió en la madrugada del pasado martes, cuando las olas de la ensenada de Riazor-Orzán se llevaron por delante tramos del paseo marítimo. "El mar siempre vuelve a adueñarse de lo que le roban", dice una máxima muy extendida entre los coruñeses más veteranos. Y también los que no lo son tanto.
La ciudad perdió otrora importantes playas en las últimas tres décadas, como la de Lazareto, totalmente asfaltada, o la que estaba al pie del hotel Finisterre, en O Parrote, y que hoy acoge un complejo privado de piscinas y gimnasios. El corazón de A Coruña, situado en un istmo originalmente estrecho abrazado por dos bahías, una interior (la ría) y otra exterior (las playas Riazor y Orzán), está en gran parte asentado o sobre la arena de su ensenada o sobre terrenos ganados al mar mediante rellenos de una superficie equivalente a siete campos de fútbol en su otro seno marítimo, el que acoge el puerto. Este, en toda su extensión, está construido sobre el agua, como también lo están la hilera de edificios oficiales, como la Diputación, Correos, la Jefatura de Policía, Aduanas o el Palacio de Congresos (Palexco) y un centro comercial, el último ejemplo de pantalla de cemento en el corazón de la fachada marítima de la A Coruña.

El primer gran relleno data de 1872, cuando para ensanchar una ciudad de apenas 15.000 habitantes repartidos en la Ciudad Vieja (entonces llamada Alta) y el istmo del barrio de Pescadería así como para dotar de una mínima infraestructura a su puerto ya importante pero asfixiado por falta de instalaciones, se decidió asfaltar 3.000 metros cuadrados robados al mar de la ría y se creó el gran corazón verde del centro, los hoy nobles jardines de Méndez Núñez y una explanada con un embarcadero. "Los jardines del relleno" los llaman aún muchos coruñeses. El mar, con varios arenales hoy desaparecidos, prácticamente llegaba hasta los edificios de galerías de la Marina hasta principios del siglo XX. Y muchos de los edificios de los Cantones, frente a los jardines, están equipados con un sistema de bombeo del agua de mar. Uno de los inmuebles más destacados de A Coruña, la sede del Banco Pastor, que cuando se inauguró en 1918 era el edificio más alto de España (38 metros), está cimentado sobre pilotes de madera asentados sobre la arena.

Coruñeses nacidos en las décadas de los 50 y 60 recuerdan perfectamente, siendo niños, los arenales de la ensenada de Riazor y Orzán (allí donde la madrugada del pasado martes el mar derribó 164 metros de la pesada balaustrada del paseo marítimo y bancos de piedra), que ocupaban toda una franja costera hoy completamente edificada. A espaldas del instituto Eusebio da Guarda, en la plaza de Pontevedra, había fábricas de madera y de cuero, estuvo la compañía de gas, el matadero, chabolas... "Cuando había temporal el mar batía contra las casas", recuerda Marina, que vivía en un edificio entonces en primera línea del Orzán. La calle de los pubs y donde está hoy la sede de Hacienda eran hasta la década de los 60 mar y playa. Hasta mediados del siglo pasado, la ensenada de Riazor-Orzán era "la parte trasera de la ciudad, que daba la espalda" a su bahía más expuesta a los temporales por estar a mar abierto, cuenta el director de Urbanismo de la Escuela de Arquitectura, José González-Cebrián.

A Coruña, como era históricamente habitual en Galicia, creció y se desarrolló hasta entonces ganando terrenos sobre el mar en su zona más protegida, la ensenada de la ría. Pero, a partir de la década de los sesenta, empezó a expandirse por su otra fachada marítima, la bahía de las playas, edificando sobre arenales. La silueta de esa cara de la ciudad apenas varió, a diferencia del contorno de la ría que sí fue rellenado, y es, advierte el experto urbanista, normal que urbanizar la parte más expuesta a los temporales conlleve riesgos.

"La naturaleza está ahí, es de sentido común pensar que las ciudades expuestas al mar abierto van a sufrir problemas", remarca González-Cebrián. El paseo marítimo de Riazor-Orzán es la zona de cota más baja de A Coruña y, aunque se levantó un poco el muro, "cuando hay temporales, las olas rompen donde antes había arena y hoy está la balaustrada del paseo".

Balaustrada resistente al oleaje
 
Desde que A Coruña estrenó en 1992 el paseo marítimo de la ensenada de sus playas más emblemáticas, Riazor y Orzán, ya van seis veces que las olas, en días de temporal, se llevan por delante tramos de la ancha balaustrada de hormigón. El último episodio, el pasado martes, se saldó con la destrucción de 164 metros, además de varios bancos de piedra arrancados y múltiples destrozos en otro mobiliario urbano. El mar abierto de esa bahía coruñesa volvió a rugir y a recuperar por unas horas parte de sus antiguos dominios.
Y eso que hacía menos de cinco meses que se realizó una extraordinaria operación de ampliación de esos arenales, a golpe de relleno con toneladas de arena de caolín, con el objetivo de ganar cientos de metros adicionales para estirar las toallas de los bañistas y también, argumentó la Demarcación de Costas, para alejar las olas del mar del paseo y evitar lo que precisamente volvió a repetirse la pasada semana. Tan optimistas estaban los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente (que se gastó 8,3 millones de euros en ensanchar los arenales de A Coruña) y el Ayuntamiento de la ciudad que, por primera vez en muchos años cuando empieza la temporada de temporales, no se montaron dunas de arena en las playas para hacer de barrera al mar.
"El relleno no sirvió para alejar el oleaje", sentencia el catedrático de Urbanismo José González-Cebrián. En la Escola de Enxeñería de Camiños, Canais e Portos, se desempolvan viejos proyectos que proponían construir un dique sumergido en el mar de ambas playas para que rompiesen las olas y éstas, cuando estuviese el mar embravecido, llegasen debilitadas hasta los pies del paseo marítimo. "Hay fórmulas para proteger artificialmente una ciudad que urbanizó su fachada expuesta al mar abierto, pero es costoso y difícil", advierte González-Cebrián.
El Ayuntamiento, ahora, se plantea por primera vez cambiar el diseño de la balaustrada por una más diáfana que ofrezca menos resistencia al mar que la actual, como tienen otras ciudades marítimas. Pero está por ver qué Administración costeará el proyecto. Y probar si funciona.

Varapalo judicial al trujillismo


Una juez dominicana prohíbe varias iniciativas para enaltecer al dictador

IBAN CAMPO  -  Santo Domingo
ELPAIS.com  -  Internacional - 13-11-2010
Nixon e Trujillo
Una juez dictó el pasado jueves una sentencia que prohíbe la apertura de una filial de la Fundación Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, así como la reproducción y venta de un libro escrito por una de las hijas del dictador que gobernó el país caribeño de 1930 a 1961, año en que fue asesinado. El fallo resuelve un recurso de amparo presentado por dos organizaciones e incluye además la prohibición de celebrar actos públicos para enaltecer la llamada Era de Trujillo. La decisión se produce en momentos en los que en el Congreso dominicano se debate un proyecto de ley que contempla construir un museo en la localidad natal del tirano y una propuesta para que sus restos sean trasladados desde España a tierras dominicanas.
Hasta febrero pasado, el casi medio siglo transcurrido desde su asesinato no había evitado que en República Dominicana el ex dictador Rafael Leónidas Trujillo siguiera presente en las conversaciones cotidianas. Desde ese mes, el debate sobre su figura ha ganado espacio gracias al libro, una fundación y el proyecto de ley. El día 25 del segundo mes del año se presentó en Miami (Estados Unidos) Trujillo, mi padre en mi memoria, de María de los Ángeles Trujillo, Angelita, una de las hijas del dictador. En él da una versión diferente de la dictadura.

Dicho contenido encendió los ánimos de los grupos antitrujillistas, que boicotearon el acto de puesta en circulación en Santo Domingo hasta lograr su suspensión. La publicación fue el detonante de una controversia alimentada por la decisión de los familiares del tirano de crear una fundación con su nombre en Estados Unidos, con filial en tierras dominicanas. Su objetivo, como dice su página web, es "llevar a cabo el decoroso proceso de complementar los anales del siglo pasado con la justa restauración de los 30 años mutilados a nuestra historia patria correspondiente al periodo conocido como la Era de Trujillo".

El resultado de este enfrentamiento dialéctico, vivido principalmente a través de los medios de comunicación, se tradujo en un recurso de amparo contra las pretensiones de los familiares de Trujillo interpuesto a finales de mayo por la Federación Dominicana de Federaciones Patrióticas y la Fundación Manolo Tavárez. El fallo emitido por la juez apoderada del caso, Katia Gómez, fue dado a conocer el pasado jueves. Según los medios locales, la sentencia de la magistrada prohíbe la reproducción y venta de Trujillo, mi padre en mi memoria y deniega a la Fundación Rafael Leónidas Trujillo el permiso para establecerse en República Dominicana.

La reacción de los afectados fue dada a conocer a través de un comunicado emitido por el nieto del dictador, Ramfis Domínguez Trujillo, principal promotor de las acciones de su familia y quien a principios de semana fue expulsado de las vistas públicas organizadas en la Cámara de Diputados por la comisión que estudia un anteproyecto de ley para instalar un museo alusivo a la Era de Trujillo en el país.

Domínguez Trujillo calificó de atropello a la Constitución dominicana el fallo judicial y afirmó que la sentencia no tiene fundamento legal, además de que "constituye una violación al derecho a la libre expresión del pensamiento y la declaración de los derechos humanos". Quienes iniciaron las acciones legales se ampararon en la ley 58-80 de 1962, que prohíbe las actividades vinculadas con el trujillismo. El abogado de la defensa afirmó poco antes de conocerse la decisión de la juez que dicha ley no está en vigencia.

La sentencia se ha producido en los días en los que la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados realizaba vistas públicas para escuchar las opiniones de los ciudadanos y organizaciones con referencia a un anteproyecto de ley promovido por un legislador de la oposición electo por la provincia San Cristóbal, lugar de nacimiento de Trujillo, para levantar un museo histórico de la Era de Trujillo. Dicha propuesta incluye un punto en el que se plantea que los restos del dictador sean trasladados desde España para reposar en el lugar. Manuel Jiménez, presidente de la comisión que estudia el caso, ve pocas posibilidades al proyecto. En declaraciones que recogía el diario local Hoy, informó de que solo cuatro de las 45 comparecencias manifestaron su visto bueno. EL PAÍS supo ayer que el informe que se presentará a la plenaria de la Cámara el próximo martes recomienda el rechazo al anteproyecto de ley.

La diputada Minou Tavárez Mirabal será una de las personas que recibirán este informe seguramente con una sonrisa después de haber llorado en las vistas públicas. Su madre fue Minerva Mirabal, una de las tres "mariposas" asesinadas el 25 de noviembre de 1960, en las postrimerías de la dictadura de Trujillo, crimen que llevó a la Unesco a declarar ese día como jornada mundial de la no violencia contra la mujer. La noticia de que un colega había propuesto la creación del museo y que se escucharían opiniones en vistas públicas le sorprendió en París. Había acudido a la sede de la agencia de la ONU para participar en la conmemoración de los 50 años del asesinato de su progenitora, sus tías y su chófer. Y allí dijo que en su país el "trujillismo está más vivo de lo que quisiéramos aceptar".

Ayer, Tavárez mostraba a este periódico su sorpresa porque "50 años después de haber sido capaces de terminar con la dictadura no hayamos sido capaces de enterrarlo, de dejar atrás esa época funesta de nuestra historia y caminar hacia la consolidación de nuestra democracia, algo que seguimos teniendo pendiente". La diputada, sin embargo, cree que hay que dejar a cada quien que se exprese, porque eso es la democracia. No es eso lo que le molesta de este caso, sino el hecho de "que el anteproyecto de ley plantee que el museo se levante con fondos públicos" en un espacio, la Casa de Caoba, cuya conservación debe garantizar un patronato establecido por una ley motivada porque "los propios trujillistas la estaban saqueando y hoy tienen en sus casas piezas que no son de su patrimonio. Lo que se construyó a partir del robo fue objeto de robo", dice Tavárez.

El largo camino del deshielo


Solo la reconciliación y la moderación de Aung San Suu Kyi puede retirar a los militares a los cuarteles

GEORGINA HIGUERAS
EL PAÍS  -  Internacional - 14-11-2010
El sueño de millones de birmanos que durante años lloraron el encierro de su líder se ha cumplido: Aung San Suu Kyi ha sido liberada. Se abre ahora el largo camino del deshielo entre este icono de la democracia y la Junta Militar, que se ha visto obligada por la presión internacional no solo a dejar a Suu Kyi en libertad sino también a dar un paso atrás y colgar el uniforme para seguir gobernando.
De la capacidad de la Nobel de la Paz por reinventarse para los nuevos tiempos que corren en el país dependerá en buena medida la suerte de una oposición castigada y dividida que aún tiene encarcelados a muchos de sus dirigentes políticos: unos 2.100 prisioneros de conciencia. La llamada Mandela asiática tendrá que hacer honor al apelativo y emprender, como el dirigente africano, la senda de la reconciliación para devolver la esperanza y la confianza en el futuro a sus conciudadanos, agotados por la represión de casi medio siglo de dictadura, iniciada tras el golpe del general Ne Win, en 1962. Una amplia mayoría de los 50 millones de habitantes de Myanmar -como los militares rebautizaron el país en 1989- no ha conocido otro régimen que el castrense.

Pero Suu Kyi no lo tendrá fácil. A ningún observador se le escapa que las elecciones celebradas el domingo pasado no tenían como objetivo el fin del poder militar sino una redistribución de este. La Junta no se arriesgó, como en las elecciones de 1990. Entonces, Suu Kyi, al frente de la Liga Nacional para la Democracia (LND), se hizo con 392 de los 489 escaños del Parlamento. Ahora, el 25% de escaños tanto a nivel central como regional se lo han reservado los militares que, además, invitaron a muchos de los suyos a colgar el uniforme para llenar las listas -a las que concurren civiles- de la formación política que han alimentado en estos años: el Partido de la Unión Solidaria y el Desarrollo (USPD, en sus siglas en inglés).

Aunque Suu Kyi se ha mantenido firme hasta lograr su liberación "incondicional" y no ha aceptado "ningún tipo de rebaja" en sus derechos políticos, está claro que los generales van a vigilar muy de cerca sus movimientos. Si la dirigente opositora opta por la confrontación en lugar de la moderación podría ser encerrada de nuevo, sobre todo en este delicado periodo de transición, hasta la formación del nuevo Gobierno y la elección del nuevo jefe del Estado, que puede demorarse hasta tres meses.

Algunos de sus antiguos compañeros de la LND no entendieron la decisión de Suu Kyi de pedir el boicot de las elecciones en lugar de aprovechar la oportunidad para tener una presencia, aunque fuera pequeña, en este primer Parlamento. La negativa a participar en los comicios facilitó a los militares el desmantelamiento de la LND y abrió una profunda brecha en la oposición democrática, una parte de la cual se presentó a los comicios por distintas formaciones como la Fuerza Democrática Nacional, el Partido Democrático y una plataforma étnica.

La división de los demócratas, las dificultades impuestas por el régimen y el fraude masivo, según las denuncias, en los distritos en los que la oposición gozaba de mayoría, redujeron al mínimo las posibilidades de esos partidos. Cuando la comisión electoral anuncie los resultados definitivos tendrán que decidir si los aceptan o si, finalmente, se suman al rechazo que abanderó la líder de la LND.

Encajonada entre India y China y cortejada por los dos gigantes asiáticos, Myanmar no logra poner en marcha el desarrollo acelerado que se vive en su región. El régimen, consciente de la necesidad de romper su aislamiento y de poner fin a las sanciones internacionales impuestas por Occidente, aceptó la celebración de elecciones, pero no está dispuesto a dejar el poder. Aung San Suu Kyi, de 65 años, tendrá que utilizar toda su capacidad táctica para volver a unir a la oposición interna, atraerse a la exiliada y utilizar su prestigio ante la población para impulsar una necesaria reconciliación nacional. Solo por esta vía, y a través de la moderación y el diálogo, conseguirá retirar a los uniformados definitivamente a los cuarteles.