Terça-feira, 29 de Maio de 2012

Mujeres al filo de la navaja


El periodista Manuel Espín publica 'Mujeres en el filo de la navaja', un retrato de veinticinco de ellas que destacaron por "salirse de su papel" durante el siglo XX en España
PUBLICO.ES / EFE Madrid 27/05/2012
Cuando el periodista Manuel Espín decidió escribir Mujeres en el filo de la navaja (Corona borealis), un retrato de veinticinco de ellas que destacaron por "salirse de su papel" durante el siglo XX en España, "no quería entrar en reglas y en doctrinas, sino solo contar la realidad tal como fue".
De esta forma resume Espín su última obra, un libro que a pesar de revindicar a mujeres "inteligentes y con vocación, que lucharon contra la frustración que sentían ante su realidad", como las describe Espín, no tiene una vocación feminista, según dice el propio autor.
Entre las seleccionadas aparecen nombres del deporte como la polifacética Lili Álvarez, primera finalista española del torneo de Wimbledon, que también fue precursora en el campo de golf; o la "Isadora Duncan española", Tórtola Valencia, una icónica bailarina de la Belle Époque que no se plegó a usar corsé sobre el escenario. "La lucha de Valencia sería equivalente a la que hoy vemos con las mujeres obligadas a cubrirse con un velo por motivos religiosos", compara Espín.
Hay otros nombres de intelectuales no tan desconocidas, pero que le deben la mayor parte de su fama a sus relaciones con hombres en los que influyeron notablemente. Así aparecen Zenobia Camprubí, que "sacó del hoyo a Juan Ramón Jiménez a costa de renunciar a su carrera"; María Teresa León que "se ha quedado reducida a la sombra que Alberti proyecta" porque el reconocimiento le llegó tarde: cuando ambos regresaron del exilio ya estaba afectada por el Alzheimer.
A parte de la memoria de estas mujeres, Espín también reclama dos lugares de encuentro y debate femenino creados en la primera mitad del siglo pasado: la Residencia de Señoritas y el Lyceum Club Femenino, cuyos miembros eran llamadas de manera despectiva "maridas" .
En ellos, se reunían estas mujeres que en la mayoría de la ocasiones "tuvieron que luchar para encontrar un sitio en la universidad o poder estudiar" y que, a pesar de ello, "eran mujeres que dominaban varias lenguas y con una perspectiva muy cosmopolita".
Fuera de esta relación se han quedado tantos nombres "como para hacer otro libro con otras treinta o cuarenta mujeres", incluyendo a la actriz María Guerrero o a la infanta Eulalia de Borbón, hija de Isabel II, que es nombrada en el libro y cuya su crítica a la falta de educación de la infantas "que solo cosían y bordaban" se convirtió en uno de los escándalo que protagonizó durante su vida.
Para Espín, que también ha participado en la realización de más de una decena de películas, programas de televisión y documentales, todas estás mujeres merecen "su película", pero sin que fueran representaciones falseadas "que consiguen que el ayer sea como el hoy pera con un vestuario diferente" como considera que son las que dominan en la actualidad.

Segunda-feira, 28 de Maio de 2012

Nace en el corazón de África el Estado islámico del Azawad


Los dos movimientos tuaregs se fusionan y proclaman la independencia de un inmenso territorio en el norte de Malí
Ha nacido el Estado islámico del Azawad en el que imperará la sharía (ley islámica). No goza de reconocimiento internacional, pero su fundación fue celebrada, el sábado por la noche, con disparos al aire y gritos de "Alá ha ganado" en las ciudades de Tombuctú y Gao, en el norte de Malí que los tuaregs llaman Azawad.
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Las dos guerrillas tuaregs alcanzaron el sábado en Gao, tras varios días de negociación, un acuerdo para fusionarse, proclamar la independencia del territorio situado a 1.200 kilómetros de Canarias -abarca 830.000 kilómetros cuadrados, 1,3 millones de habitantes y tres ciudades con sus aeropuertos- formar un Gobierno paritario y crear una chura (asamblea consultiva) en la que la tendencia islamista ocupará dos tercios de los escaños.
El acuerdo, a juzgar por las informaciones comunicadas por los portavoces tuaregs, supone una victoria relativa de la corriente islamista radical, aunque no terrorista, de Ansar Dine (Defensores de la Fe), sobre los laicos separatistas del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA).
Estos logran que los primeros acepten proclamar la independencia, pero ceden en el resto. El Corán y la Suna "serán la fuente del derecho", señala el texto del documento suscrito por representantes de ambos grupos. El líder del Azawad durante esta transición será además Iyad Ag Ghali, que actuó como mediador en varios secuestros de occidentales perpetrados por los predecesores de Al Qaeda y después fue destinado al consulado de Malí en Yeda donde se radicalizó.
El pacto entre ambas facciones omite mencionar a la rama magrebí de Al Qaeda (AQMI) y a otro pequeño grupo terrorista, el Movimiento para la Unicidad del Yihad en África Occidental (MUYAO), implantados en el Azawad. Entre ambos tienen en su poder a 20 rehenes, dos de ellos españoles capturados por el MUYAO en octubre cerca de Tinduf (suroeste de Argelia).
Los árabes de AQMI han luchado codo con codo con los tuaregs de Ansar Dine para expulsar del Azawad, a finales de marzo, al Ejército regular de Mali. Aunque los otros tuaregs, los moderados del MNLA, aspiraban a que los “barbudos” se retirasen de ciudades y pueblos, los hombres en armas de AQMI siguen deambulando por sus calles. Sus jefes negocian desde hace días en Tombuctú con Ansar Dine cuál será su estatuto en el Azawad independiente.
Abdelmalek Droukdel, el argelino que desde las montañas de Cabilia (noreste de Argel), capitanea la rama magrebí de Al Qaeda, instó, el jueves, a no desaprovechar la oportunidad de instaurar un Estado islámico en el Azawad. Pidió a sus hombres que "desarrollasen todas sus actividades de aplicación de la sharia al amparo de Ansar Dine" y que solo utilizasen el nombre de AQMI para "la yihad global". Les instó además a "evitar problemas" con el MNLA.
"Es un error imponer todas las reglas del islam de golpe", proseguía Droukdel en un mensaje enviado a la web mauritana Sahara Media, que maneja buena información sobre Al Qaeda. Hay que aplicarlas "gradualmente" aunque los locales donde se consume droga, alcohol o se practica la “inmoralidad” sí deben ser cerrados de inmediato. También hay que brindar seguridad a la población.
La sharia empieza ya a regir en el Azawad. Adar Koima, animador de la emisora de radio de Gao, ha sido condenado a 80 latigazos e inhabilitado a ejercer su profesión por haber contado en antena que los imanes de la ciudad habían rogado a los islamistas en armas que se machasen, según narra el corresponsal en el norte del diario “Le Combat” de Bamako. La emisora local ya no puede difundir música y su programación se compone de la lectura del Corán, sermones y noticias.
La rebelión armada tuareg se reanudó, en el norte de Malí, en enero, pero cobró fuerza tras el golpe de Estado que el capitán Amadou Haya Sanogo dio el 22 de marzo para derrocar al presidente constitucional Amadou Toumani Toure. Un mes después se inició una transición con el nombramiento de un civil, Diondunda Traoré, como presidente, y un Gobierno interino. Pero Sanogo sigue ejerciendo el poder en la sombra.
Las autoridades de Bamako y los dignatarios del norte del país refugiados en la capital evocan con frecuencia la necesidad de reunificar el país, pero el Ejército regular está hecho trizas y difícilmente podrá reconquistar el Azawad, un territorio cuya superficie supone el 65% de la de Malí.

Un criminal de guerra nazi muere a los 90 años sin verse con la justicia


Klaas Carel Faber fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de 22 judíos y por participar en un escuadrón de la muerte
PÚBLICO.ES MADRID 27/05/2012
Klaas Carel Faber era uno de los criminales de guerra nazi más buscados por la justicia holandesa. Sin embargo, murió este jueves a los 90 años, ajeno a las consecuencias de sus propios crímenes, en su casa en Ingolstadt, al sur de Alemania, según informa BBC World.
Faber sirvió en una unidad de las SS y participó en los escuadrones de la muerte nazis que se dedicaron a matar a civiles holandeses "anti alemanes", en represalia por los ataques de la resistencia antifascista.
En 1947, el criminal de guerra fue condenado a muerte por el asesinato de 22 judíos en el campo de concentración de Westerbork, una pena que fue conmutada después por cadena perpetua.
Faber escapó de prisión en 1952 y se le concedió la ciudadanía alemana, país en el que ha vivido como un hombre libre hasta el día de su muerte. A pesar de que Holanda había tratado varias veces de lograr su extradición, Alemania las rechazó en base a que era ciudadano alemán.
Sin enfrentar la justicia, Faber murió finalmente este jueves, no a manos de un escuadrón de la muerte, ni cumpliendo su condena en la cárcel, sino de un colapso en los riñones.

Ser gai no rural galego: O camiño pendente


Vivir no armario segue a ser opción elixida por moitos e moitas homosexuais tanto nas capitais da costa coma no interior galego, mais este fenómeno rexistra moita máis intensidade nos núcleos rurais e nas vilas medias. No tempo no que a homosexualidade se normaliza na elites culturais, políticas e mediáticas, o pasar desapercibido e non sinalado por ter unha determinada opción sexual segue a preocupar a moitos homes e mulleres que non queren ser recoñecidos ou incluídos en certos grupos sociais. 
Dende a aprobación da lei que permite o matrimonio homosexual e que establece equiparación de dereitos entre todas as persas téñense dado algunhas iniciativas para que o que a lei permite se normalice e forme parte da cotidianidade. De feito, hai dous anos promoveuse un encontro en Castrelo de Miño para visibilizar a homosexualidade no rural. Porén os avances son escasos e aínda queda camiño por percorrer.
O activista homosexual e militante de Xuventudes Socialistas, José Manuel Montero, mantén unha particular loita neste sentido e traballa por abrir espazos de identidade e expresión na propia capital ourensá: “Aínda hai moita xente no armario, cómpre facer un esforzo para garantir os dereitos de todos e sobre todo para producir un cambio na mentalidade da xente e traballar na pedagoxía social”. Montero, que reside en Ourense cidade, asegura que “este proceso é aínda moito máis lento nas vilas ourensás”. En ocasións non dubida en asegurar que “a propia actitude dos gais favorece que teñamos que permanecer agochados. Son partidario dun activismo que non necesariamente ten que ir parello ás estridencias pero si facer participes ao resto da cidadanía da nosa maneira de vivir”.
Pola contra, hai quen ve neste tempo un cambio profundo da xente e da mentalidade. Alfredo Domínguez, xerente do Trampitán, un bar de ambiente gai no corazón de Ourense, establece unha diferenza entre “os gais de vila e os capitalinos”. Matiza que non se pode xeneralizar pero “normalmente nas contornas urbanas todo se asume de distinta maneira porque nos pobos segue a ser todo máis escondido”. Tamén distingue entre os mozos maiores ou menores de 30 anos, xa que segundo explica “os menores de 30 anos son máis abertos e van en parella pola rúa e dando mostras de afecto, aos maiores de 30 cústalles máis”.
O xerente do Trampitán rexeita pola contra a dicotomía costa ou interior e non cre que exista unha resistencia da maioría social das cidades de Lugo ou Ourense a aceptar a homosexualidade. Domínguez, natural de Vigo e vivindo na cidade das Burgas, explica: “Ser homosexual en Ourense encántame, podería ser perfectamente un paraíso gai”.
Esta naturalidade e normalidade presenta claroescuros cando se entra nos casos concretos. Un mozo de 34 anos, natural de Verín e residente en Vigo, deixa claro a Praza que “a pesar de que dei o paso de dicirllelo aos meus pais, a propia resistencia familiar impide que cando vou á miña vila visitar a miña familia actúe con naturalidade”. A confesión provocou no caso deste verinense unha reacción de alerta na súa familia que “implica que vixíen todos os meus movementos cando vou á casa por temor á repercusión que poida ter na vila ou os comentarios que se poidan facer sobre unha ou outra actitude”.
En parecidos termos falan Jorge e Manuel, residentes en Monforte de Lemos. Manuel di que “aprendeu a vivir na clandestinidade e a relacionarse ás agachadas”. Recoñece abertamente que utiliza “a mentira” e lexitima esta opción fraudulenta “a falta de valor ou a comodidade”. Pola contra Jorge mantén unha actitude máis aberta e di: “Eu nunca digo que son gai e non vou coa miña parella pola rúa pero non me escondo”. Jorge asegura que “enfrontarse a normalización supón unha progresivo empoderamento que ten que conducir a liberación”.
A pesar destas dificultades, tanto Manuel como Jorge aseguran que “un sempre se habitúa a circunstancias difíciles e hostis”. “Agora coas novas tecnoloxías hai maneira de establecer contactos con outros gais anónimos e concertar citas. E se non, como a fame agudiza o maxín temos maneiras de atoparnos, coma no cruissing ou en escapadas de fin de semana á cidade galega máis próxima”, apuntan.
Moi lonxe destas posturas están os británicos John e Michael, un matrimonio de 60 anos cada un que casaron en Ferreira de Pantón (Lugo) e que aseguran “vivir a súa sexualidade con toda naturalidade e sen percibir ningún tipo de discriminación”. Incluso na súa propia casa teñen unha litografía cunha serie de monarcas ingleses “presuntamente homosexuais”. Recorren tamén a ironía para dicir que “o marido da raíña Isabel II ten un punto gai”.
O activista homosexual José Manuel Montero recoñece que “queda moito camiño por facer" pero a pesar de que as organizacións políticas ou sociais dean pasos cara adiante “deben acompañarse da intención dos interesados e interesadas de facerse visibles”.