sábado, 11 de decembro de 2010
Colmenero actualiza nun libro a arqueoloxía de Lugo
domingo, 11 de abril de 2010
Una linterna de dos mil años

Neoclásica por fuera y romana por dentro, la coruñesa Torre de Hércules invita a subir sus 234 peldaños
GUILLERMO ESAÍN - 10/04/2010
La Torre de Hércules está de enhorabuena. Y con ella, la ciudad a la que identifica. El año pasadoA Coruña vivió como un subidón colectivo la declaración de su faro -el más antiguo del mundo en activo- como patrimonio mundial de la Unesco. Este edificio icónico es el cuarto monumento gallego con esta distinción, precedido, entre otros, por el Camino de Santiago (1993). Quien recorra este Año Xacobeo el Camino Inglés desde A Coruña debe aprovechar para conocer, de paso, la atalaya herculina.
Envuelta en una aureola de misterio, su entrada en la categoría de los mitos se atribuye a uno de los 12 trabajos a los que fue condenado Hércules, personificación griega de la fuerza: robar el ganado de Gerión. Tras matar al gigante, ordenó levantar una torre conmemorativa.
José María Bello, director del Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña y codirector de las últimas excavaciones, data la torre entre los emperadores Claudio y Vespasiano (siglo I después de Cristo). "La circunstancia de tener legiones desplegadas en Britania exigía alimentos primordiales en la dieta romana, como era el aceite de oliva", explica. "Para ello se alentó esta linterna en el último puerto civilizado antes de emprender la travesía rumbo a tierras bárbaras".
Exteriormente, la torre llama a engaño. Hay coruñeses que todavía no se creen que el faro tenga 2.000 años. La razón: lo que vemos erguido sobre una loma de 57 metros desde la que se prolonga la punta de Eirás es el envoltorio neoclásico finalizado por Eustaquio Giannini en 1791. Sin embargo, por dentro, salvo la escalera y la cúpula, la torre mantiene su fábrica romana.
La ascensión turístico-gimnástica a la Torre de Hércules requiere buen calzado y mejor abrigo. Es, junto al de Chipiona, el único faro en España al que puede subir el público. En el aparcamiento nos espera Caronte, una estatua a lo Botero de Ramón Conde. Es la primera de las 21 esculturas dispersas en el parque que rodea la torre. Luego aparece Breogán, padre mitológico del pobo galego, obra de José Cid. Subiendo por una rampa de las que no admite tacones, nos topamos con un Carlos III modelado por Pablo Serrano.
La torre imponente
En la fachada de la imponente mole se puede ver un trazo que trepa en espiral toda la torre. Es un sútil relieve en la piedra que evoca la rampa que en tiempos romanos rodeaba el faro. Las caballerías usaban esta plataforma exenta para subir la leña que alimentaban el fuego del faro. Gráficamente, la escena se reproduce en las puertas labradas en bronce por Francisco Leiro.
Según todos los expertos, la inscripción situada en un casetón exterior es la firma del arquitecto de la obra, Cayo Servio Lupo. Pese al zarpazo del tiempo, Roma sigue presente con su luminosa manera de disponer trabadamente los sillares, la cal y la arena en la cimentación sobre roca viva. Antes de entrar en el yacimiento bien iluminado, los incontinentes deberían pasar por los aseos.
La subida por las entrañas tiene, según el escritor Manuel Rivas, "una densidad de odre marino". Los tres pisos abovedados, plenamente romanos, fueron horadados en 1682 para tender la escalera cuadrangular, reestructurada a finales del siglo XVIII.
Al subir por la escalinata, lo que uno hace en realidad es un ascenso por paramentos con dos milenios de antigüedad. Un portento. Primero, los muros de sillarejo, y seguidamente, casi tocándolo con los dedos, la techumbre de hormigón romano. En un rasgo de modernidad que aún hoy deja a los arqueólogos boquiabiertos, Giannini colocó piedras negras señalando la impronta neoclásica. La parte dieciochesca se prolonga por una escalera de caracol que cómoda, lo que se dice cómoda, no es, y en la que suelen registrarse embotellamientos. Tras cubrir los 234 escalones a pie, en la terraza se escuchan loas y panegíricos al ascensor.
A 106 metros de altura se comprende la posición estratégica del Magnus Portus Artabrorum (Gran Puerto de los Ártabros). Confluyen, como los dedos de una mano, las rías de A Coruña, Ferrol, Ares y Betanzos; en el suelo se ven representadas las siete naciones celtas en la Rosa de los Vientos, de Correa Corredoira; a poniente, el archipiélago de las Sisargas. Bordeando la base llega el momento de impregnarse la retina de un paisaje costero atlántico que la declaración como patrimonio mundial no ha hecho sino preservar con mayor celo.
Percebes de calidad
De los islotes El Boi y La Vaca, casi permanentemente cubiertos por espumeros y rociones, se dice que guardan percebes de igual o mejor calidad que los del cabo Roncudo. La Caracola, de Moncho Amigo, coincide con punta Herminia, donde naufragó el Aegean Sea en 1992. Una amplia variedad de plantas embalsama el aire: hinojos, tojos, cardos, también la hierba de enamorar, tan característica de los acantilados galaicos, en vías de extinción. A veces aparecen oteadores de aves a la busca de ostreros y vuelvepiedras.
Otro aliciente, con esa cualidad universal que poseen los faros, consiste en esperar el crepúsculo ojo avizor al encendido de la óptica, momento mágico y silente quebrado por el rumor de las olas. Proyectado sobre la línea del horizonte, da inicio la secuencia de cuatro destellos cada 20 segundos. Al tiempo, la rampa se ilumina cual pista de aterrizaje. ¿Será cierto, como dicen, que la torre es punto de referencia para ovnis?
domingo, 11 de outubro de 2009
As augas que quenta o demo

As obras públicas teñen que convivir as veces con espazos protexidos ou con pegadas dun pasado que florece cando se trata de ocultar. No caso do encoro das Conchas, no concello de Muíños, a súas augas tropezan cunha antiga vila romana e cunha zona de pozas de augas termais. Os dous agasallos, un da historia e outro da natureza, permanecen escondidos nun bosque, non domesticado, pero xa descuberto.O enclave está situado no trazado da Via Nova, unha das principais arterias de comunicación romanas na península, que unía Braga con Astorga, e sobre a que o xenio humano contemporáneo decidiu construír un encoro. Hoxe trátase de rescatar a vila romana do asolagamento mentres que as pozas seguen vivas porque teñen auga quente que brota das entrañas da terra e faise espazo.
As bañeiras naturais parecen charcos pero o líquido elemento parece ferver e está limpo. Teñen forma redonda e algunhas xa están delimitadas por muros de pedra. Os veciños, os poucos que van tomar os baños, din que son moi boas e que incluso “ven un rapaz de Santiago operado unha vez a semana e non encontrou tratamento igual”.
Os turistas nacionais non as frecuentan porque non están nas guías turísticas ben identificadas pero un usuario afirma: “veñen moitos ingleses porque deixan mensaxes nos foros de internet e así e como as descobren”.
Tamén hai hippies que aparcan as furgonetas e baixan os cans. Os veciños contan que de lonxe ven como aínda practican os seus rituais: “Achéganse, acenden velas e logo colócanas ao redor da poza e pola noite métense porque a auga sae quente”.
A comprobación sobre a temperatura non deixa lugar a dúbidas e como asegura Félix, un dos veciños: “A man no a escaldas pero frío non pasas”. Incluso no outono e no inverno os máis convencidos pasan horas de charca en charca na procura do elixir da eterna mocidade.
A intención das autoridades competentes é poñer estas pozas en valor, din que van conservar a paisaxe e non teñen intención de encher os arredores de baldosas. Pero algúns non o cren de todo e chaman a atención dos que mandan para que non levanten muros e non derramen o que xa está feito.
A carón das “augas que quenta o demo”, como se coñecen na zona, e preto do encoro das Conchas, está a vila romana. Unha familia senatorial adoitaba pasar temporadas no lugar.
Aínda quedan os cimentos e restos de mosaicos, incluso o forno. Ten unha planta irregular pero conformada con estancias regulares que dan a imaxe dunha residencia ampla e confortable propia do rango dos seus moradores. Máis abaixo, pode verse unha reconstrución que como di Félix : “Ben se ve que no foi feita polos romanos”. Agora tamén está en proceso de conservación e os que son da zona só din: “Aquí nunca houbo rañaceos”.
Cultura inicia o mércores os traballos de limpeza da muralla de Lugo

Xornal.com - 1/10/2009
A Consellería de Cultura e Turismo, a través da Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, iniciará o vindeiro mércores as obras de mantemento, conservación e limpeza integral da Muralla de Lugo, tras a adxudicación definitiva dos traballos por un importe de 183.753 euros.
A suma, que se distribuirá en dúas anualidades, ten un prazo de execución de seis meses. As operacións programadas pretenden “a eliminación de vexetación, reparacións puntuais e a posta en valor das escaleiras da contorna de Porta de Santiago”, sinalou o departamento autonómico.
Concretamente, os labores consistirán na supresión das especies vexetais dos lenzos “para evitar o seu crecemento”, para o que se aplicarán herbicidas con equipos de pulverización de baixo volume. A previsión da consellería é realizar o tratamento en dúas fases, unha no outono e outra durante a primavera.

