sábado, 30 de xuño de 2012
El gobernador que salvó vidas y murió fusilado
mércores, 2 de febreiro de 2011
Ricardo Limia: "Yo fui un esclavo del franquismo"
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| Batallón de traballadores no Canal de los Presos |
mércores, 13 de outubro de 2010
Castigar e readoutrinar
mércores, 24 de marzo de 2010
El Gobierno censa los restos del Valle de los Caídos
Patrimonio y Justicia han firmado un convenio para digitalizar los archivos de la abadía. Los familiares de los republicanos trasladados allí sin permiso podrán pedir su salida del recinto
Los republicanos saldrán del Valle de los Caídos. El Gobierno ha elaborado un censo de enterrados en el mausoleo para facilitar a las familias que lo soliciten un lugar digno para el descanso de sus antepasados. El proyecto cuenta con un presupuesto de dos millones de euros para que las víctimas dejen de descansar junto al culpable de su muerte, el dictador Francisco Franco.
El pasado 1 de septiembre, tan sólo dos días después de que el Congreso instara al Ejecutivo a facilitar a las familias la exhumación de sus antepasados, se firmó el convenio entre el Ministerio de Justicia y el de Presidencia para llevar a cabo el compromiso. Desde entonces, se han digitalizado los tres libros de registro que la abadía benedictina conserva en el valle de Cuelgamuros para cruzar los datos de entrada de cuerpos con los documentos guardados en el Archivo General de la Administración que indican el origen de los restos.
40.000 republicanos pueden estar enterrados en Cuelgamuros
El dictador comenzó su propia memoria histórica para la inauguración del recinto en 1959. Puso a los gobernadores civiles a elaborar mapas de fosas por provincias, a exhumar los cadáveres y a trasladarlos para la inauguración que conmemoraba "20 años de paz". En el camino profanó las fosas de fusilados republicanos y gastó el equivalente a 226 millones de euros. La dignificación de esos cuerpos robados costará sólo dos millones.
El método del Gobierno para sufragar el proceso es a través de las subvenciones que el Ministerio de Presidencia otorga desde 2006 a los proyectos de recuperación de la memoria histórica. Una enmienda presentada por IU, ICV y ERC a los últimos Presupuestos Generales del Estado aumentó en dos millones, los 1,5 previstos para todos los proyectos que las asociaciones presentaran para 2010.
Sin embargo, los solicitantes están esperando a que se publique la convocatoria de esas subvenciones, que llevan cuatro meses de retraso. La oficina de atención a las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura asegura que sólo ha recibido una solicitud, pese a que este suceso fue denunciado ante la Audiencia Nacional por decenas de afectados. Ese solicitante es Fausto Canales, quien conoce el lugar exacto de los columbarios donde los franquistas depositaron las cajas de los fusilados en Aldeaseca (Ávila), entre los que estaba su padre. "En la investigación descubrí que mi tío también había sido trasladado desde Griñón (Madrid)", explica Canales.
El proyecto cuenta con un precedente de 103 cuerpos exhumados en 1980
Esos cuerpos de fusilados por los partidarios de los golpistas no tienen nombre ni apellidos en los registros. Los burócratas benedictinos tan sólo censaron con nombre y apellidos a 33.847 cadáveres. Todos de su bando. Los republicanos entre 15.000 y 40.000 según los investigadores fueron señalados por el pueblo de procedencia. Unas fotografías realizadas por la agencia Efe de los traslados en 1959 muestran cómo las cajas eran selladas con el nombre de la localidad de origen.
El 23-F rompió el proceso
No será la primera vez que se realice un proyecto de este tipo en el Valle de los Caídos. En 1980 fue creada una comisión dirigida por el historiador Javier Tussel, que organizó la exhumación de 103 personas llevadas allí desde Lodosa (Navarra). El golpe de Estado del 23-F, un año después, paralizó cualquier intento de alteración de las tumbas.
El Gobierno ha presupuestado dos millones de euros para los trabajos
En 2004, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, retomó la labor y visitó el Valle de los Caídos para elaborar un estudio sobre el estado de los restos. Fuentes de Patrimonio Nacional institución del organigrama de Presidencia aseguran que los restos están "en un estado de conservación preocupante por las condiciones de humedad".
Canales no pierde la esperanza: "Puede que haya habido filtraciones, pero si hubo un precedente en 1980, también se puede hacer ahora. Habrá que hacer pruebas de ADN y lo que haga falta".
Campaña contra un supuesto cierre del recinto
El deterioro de la basílica del Valle de los Caídos ha obligado a Patrimonio Nacional a cerrar el recinto salvo para la celebración de las misas. La humedad del recinto excavado ha provocado desprendimientos en la cúpula del altar, pero también ha afectado al lugar donde se encuentran los cuerpos trasladados allí. Las salas han sufrido "hundimientos", según fuentes de Patrimonio que aseguran que la estructura "no corre peligro". Los colectivos vinculados a Falange han iniciado una campaña contra una supuesta intención del Gobierno de cerrar el recinto. Extremo negado por Presidencia.
sábado, 13 de marzo de 2010
Memoria de los esclavos de Franco
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Centenares de nuevos documentos evocan la vida de los presos en los campos de concentración de la dictadura - El Tribunal de Cuentas cede sus fondos a Cultura
TEREIXA CONSTENLA - El País - 11/03/2010
La burocracia lo justifica todo por escrito. También la ignominia y la miseria. "Vale por dos botes de leche para un evadido enfermo procedente del campo rojo, por prescripción del médico". El 23 de febrero de 1938, el cabo de guardia autorizó en una nota manuscrita el extra alimenticio (¡dos botes de leche!) a un enemigo enfermo. Luego estampó el sello de la Comandancia Militar de Fraga (Huesca). Mientras los españoles se mataban entre sí, la miseria y la ignominia avanzaban haciendo estragos.
La nota de los botes de leche viajó por un intrincado laberinto hasta acabar en el Tribunal de Cuentas. Igual que centenares de documentos similares. Vales donde se da cuenta de las latas de atún, sardinas, "vaca ajardinada", libras de chocolate, alubias, café o mermelada que se distribuían a soldados y prisioneros durante la Guerra Civil y la posguerra. Es una pequeña memoria de la miseria. Pero el Tribunal de Cuentas conserva también la gran memoria de la ignominia: los movimientos en 132 campos de concentración y 541 batallones de prisioneros forzados a trabajar en obras militares o civiles tras ser apresados por el ejército sublevado. Sus integrantes fueron la avanzadilla de los llamados "esclavos de Franco", que reconstruyeron buena parte de lo destruido durante la Guerra Civil. A partir de mañana (viernes), este fondo podrá ser consultado en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, donde la subsecretaria de Estado de Cultura, Mercedes de Palacios, depositará las 145 cajas procedentes del Tribunal de Cuentas, tras el convenio firmado entre el presidente del organismo, Manuel Núñez y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, hace un año. EL PAÍS ha tenido acceso a su contenido.
- Altas y bajas. En estos fondos se pueden rastrear numerosas identidades de quienes pasaron por 132 campos de concentración y quienes nutrieron 541 unidades de trabajadores forzosos (acuñadas bajo diferentes denominaciones: batallones disciplinarios de soldados trabajadores, batallones de trabajadores...). Hay listados con las altas y bajas de cada mes. Una copia se remitía al Tribunal de Cuentas para justificar el dinero necesario para alimentar a los detenidos y, en el caso de los batallones, para pagarles por su trabajo. Un ejemplo: el campo de concentración de Huelva comienza a funcionar en febrero de 1939 con 3.202 prisioneros. En julio se cierra con 662. Los listados detallan los nombres de cada recluido y su destino: a disposición del gobernador civil, pendiente de la comisión clasificadora, al inspector de carabineros, hospitalizado, en libertad o fallecido.
- Documentos perdidos. Durante años, los investigadores han ignorado el fondo del Tribunal de Cuentas. Por puro desconocimiento. El historiador Francisco Espinosa fue el primero en acceder a él a finales de 2008. Hace dos días, como quien dice, y tuvo que batallar, con el apoyo de la abogada Eva Moraga, contra el hermetismo del Tribunal de Cuentas. "Ese archivo estaba silenciado, no tenían interés en que se conociera, supongo que por simple pereza burocrática", reprueba Espinosa. "Carecíamos de espacio para atender a investigadores, se hizo un esfuerzo por habilitarlo y desde entonces hemos recibido a 16 investigadores", contrapone la subdirectora jefe de archivo del Tribunal de Cuentas, Soledad Cases. "No fue para ocultar ni para negar", agrega. Lo cierto es que, aún el 3 de junio de 2008, el secretario general del Tribunal de Cuentas, José Antonio Pajares, afirmaba en un escrito que no se podían consultar los fondos de batallones y campos de concentración debido a que "las deficiencias constructivas del edificio" donde se almacenaban había obligado a clausurarlo "por motivos de seguridad". En la carta de respuesta a Espinosa, se omitía señalar que los fondos ya habían sido digitalizados. Javier Rodrigo, que manejó una apabullante documentación para su tesis sobre los campos, no pudo acceder a estos datos. "Cuando preparé mi tesis, no lo sabía. No estaba recogida en los fondos históricos estatales, aunque intuía que tenía que existir una documentación económica sobre las altas y bajas de cada campo". Y lamenta que no cumplieran los requisitos de un archivo: publicidad, catalogación y disponibilidad.
- Ironías de los archivos. Antes que los historiadores, llegaron los represaliados con sus peticiones. Desde 2002, al ritmo de las indemnizaciones públicas para quienes habían sido encarcelados y castigados por sus ideas políticas, 3.229 personas pidieron al Tribunal de Cuentas que certificase su paso -o el de un familiar- por un batallón o un campo de concentración. Según Soledad Cases, en 1.820 casos se dio una respuesta negativa. Con la transferencia de estos fondos al Ministerio de Cultura, corresponderá a partir de ahora al Centro Documental de la Memoria Histórica expedir los futuros certificados para los represaliados republicanos. Un irónico giro administrativo: el fichero general del centro salmantino sirvió para rastrear las veleidades "rojas" de los demandantes de empleo durante la dictadura.
- Campos de reeducación. Javier Rodrigo, el historiador que ha investigado más a fondo el sistema de campos del franquismo, ha contabilizado 188, que permanecieron operativos en algún momento entre 1936 y 1947. "Fueron internamiento, clasificación, reeducación y origen de explotación. También fueron humillación, hambre, maltrato, disciplina, descontrol, lucha por la integridad y transformación. Y, en muchos casos, eliminación física. Pero que nadie se llame a engaños: su objetivo no fue nunca asesinar a sus internos (de eso se encargaría la justicia militar), sino ser el bisturí social con el que separar el bien del mal, la España de la anti-España", escribe en su libro Cautivos. Campos de concentración en la España franquista (1936-1947) (Crítica). Por esos recintos pasaron entre 367.000 y 500.000 prisioneros de guerra republicanos y, a partir de 1940, refugiados de la II Guerra Mundial. Los campos nutrían masivamente a los batallones de trabajadores.
- Reconstruir la ruina. Se destruyó entre todos, se reconstruyó en buena parte con los perdedores. Los prisioneros republicanos, agrupados en batallones y unidades de trabajo, acometieron significativas obras, como se constata en los fondos del Tribunal de Cuentas. El batallón de trabajadores número 31, formado por 388 prisioneros, lo hizo en el aeropuerto de Labacolla, en Santiago. Cobraban en febrero de 1940, según lo firmado por el comisario de guerra, 2,50 pesetas diarias. Del campo de concentración de la plaza de toros de Zaragoza, donde se hacinaban 2.148 republicanos en abril de 1939, salió la mano de obra para trabajar en el pantano de la Muedra (189 prisioneros), el ferrocarril entre Soria y Castejón (299), las minas de Utrillas (199) y los puertos de Castellón y Vinaroz (393). La explotación laboral se mantuvo también con los presos de las cárceles -que sí habían sido juzgados y condenados- en un complejo entramado de cesión de mano de obra a instituciones y empresas privadas que haría las delicias de una empresa de trabajo temporal inmisericorde. Entre las obras más simbólicas legadas por este sistema figuran el Valle de los Caídos o el Canal del Guadalquivir, construidas ambas por presos que creían redimir penas.
- Víveres recortados. El lenguaje repetitivo y plano de los papeles militares esconde pistas. Se podría decir que el jefe del batallón de trabajadores de Belchite era más generoso con sus prisioneros que el jefe del campo de San Pedro de Cardeña, en Burgos. Verán por qué. En abril de 1939, el primero certifica que "en el mes anterior no se ha podido obtener ninguna economía en la compra de víveres para la confección de ranchos". El segundo, por el contrario, escribe ufano que "las economías realizadas durante el mes de la fecha importan la cantidad de 14.277,6 pesetas, diferencia entre lo reclamado y lo invertido, cuya cantidad será ingresada en el Banco de España en la cuenta corriente de la Inspección de Campos de Concentración".
- Miranda de Ebro, el más longevo. Se cerró en 1947. Su historia está casi más vinculada a la II Guerra Mundial, ya que albergó a numerosos refugiados. En los listados del Tribunal de Cuentas se suceden apellidos como Wilson, Weil, Van Derber, Roux, Rivière, Sorel, Zalewski o Zielinski. En agosto de 1943 había 3.265 extranjeros. Durante un tiempo se mezclaron sin sentido alemanes, judíos, franceses, británicos y polacos, hasta que los conflictos obligaron a delimitar zona aliada y zona germana en el campo.
LA HUELLA DOCUMENTAL DEL DRAMA
- En la reconstrucción del nuevo pueblo de Belchite trabajaron prisioneros extranjeros que habían combatido en las filas de la República. En febrero de 1940 había 303 extranjeros. Cada uno cobraba 2,50 pesetas diarias.
- Además de Miranda de Ebro, que funcionó entre 1937 y 1947, en Burgos se abrieron campos en Aranda de Duero, Lerma, San Pedro de Cardeña y Valdenoceda.
- Córdoba, con 17, fue la provincia con más campos de concentración. Le siguieron Granada (10), Badajoz (8) y Alicante (8).
venres, 27 de novembro de 2009
'El largo viaje' revive el tema de los desaparecidos en la Guerra Civil

El documental plasma un accidente ferroviario que costó 60 vidas
EVA LARRAURI - El País- 27/11/2009
Las denuncias de prisioneros vascos desaparecidos en el Guerra Civil pusieron al documentalista Sabin Egilior (Bilbao, 1968) sobre la pista de un oscuro episodio en el traslado de un grupo de presos desde Bilbao a los campos de concentración del sur de España, bajo el control del bando franquista. Egilior descubrió las estremecedoras circunstancias en las que un grupo de hombres inició en Bilbao un viaje en un tren de mercancías que nunca llegó a su destino en Sevilla. Lo impidió un accidente en el que murieron o desaparecieron 60 personas. La historia se recoge en el documental El largo viaje, de Egilior, que hoy se estrena en Zinebi, el Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao (Museo de Bellas Artes, 20 horas).
El accidente ocurrió el 20 de noviembre de 1937 en el apeadero de Alanís de la Sierra (Sevilla), a cuatro kilómetros del pueblo más cercano y de noche. La investigación del suceso fue difícil por la carencia de imágenes y documentos de la época. El equipo de Egilior encontró el informe de la compañía ferroviaria sobre el siniestro. La versión oficial hablaba de un fallo en los frenos del tren de mercancías que fue aumentando su velocidad en una larga pendiente hasta chocar con otra locomotora que se encontraba en la misma vía.
Los testimonios de un prisionero que sobrevivió al accidente, - Romualdo Royo, un nonagenario residente en Getxo que baila ante las cámaras después de relatar el horror del accidente,- y de familiares de las víctimas y vecinos del pueblo abren muchas incógnitas sobre lo ocurrido. Egilior renunció a aclarar en la película si fue un sabotaje. "No es lo más importante del documental. Lo interesante es abordar una temática que queda minimizada en los conflictos armados y acaba en el cajón de los daños colaterales", explica. Lo que sí se averiguó al realizar el documental es que las víctimas no fueron enterradas donde se suponía. Excavaron las fosas comunes y allí no estaban sus restos.
Egilior, trabajando con la productora Basque Films, se ha especializado en la realización de películas que abordan distitos aspectos de la memoria histórica. Después de Udazkena oraindik (2006) y Tras un largo silencio (2007), El largo viaje cierra el capítulo que ha dedicado a la guerra civil. Ahora Egilior prepara un documental sobre la II Guerra Mundial.
sábado, 24 de outubro de 2009
Ourense completa la historia carcelaria del franquismo

Funcionarios de penales clasifican 15.000 fichas de presos
CRISTINA HUETE - El País - 23/10/2009
Ourense ha ordenado la historia carcelaria de la represión franquista. La cárcel de Pereiro de Aguiar recuperó 15.000 expedientes de presos internados en el antiguo penal de la calle Progreso como en Celanova y en Casaio (Valdeorras) entre los años 1933 y 1957. "Un trabajo de chinos" en palabras del director del centro penitenciario, Juan Carlos Salvador, ya que la documentación amarilleaba en cajas dispersas que los funcionarios fueron catalogando pacientemente tras despojarla de los "oxidados clips".
Las fichas carcelarias recuperadas constituyen una documentación "muy valiosa" en opinión de los investigadores. El historiador orensano Xulio Prada, que tuvo acceso a ella hace años para documentar su tesis doctoral, sostiene que la mayor parte de la documentación catalogada corresponde a presos de fuera de la provincia. Se ha recuperado la ficha completa de todo el "turismo penitenciario" que recaló en las tres cárceles de Ourense.
Los papeles sepia de "espectacular caligrafía" que sorprendió a los funcionarios guardan una parte de la historia oscura del franquismo "y también las fichas de los presos orensanos de la época de la República", sostiene Prada. La mayoría, del clandestino Partido Comunista de Galicia y entre ellas la de su fundador, el agrarista y galleguista Benigno Álvarez, que tras participar en la revolución de octubre de 1934 acabó entregándose él mismo a mediados de 1935. Junto a su ficha, la de los precursores del graffiti igualmente encarcelados, "los comunistas que hacían pintadas reivindicativas en el Puente Nuevo", confirma el historiador.
La incorporación de las fichas de la cárcel de Casaio supone el acceso a otra documentación histórica: la de los presos que trabajaban con los alemanes en la extracción del wolframio en Valdeorras.La recuperación de las 15.000 fichas supone un extra para el Archivo Histórico orensano, "el que mejores fondos carcelarios tiene de Galicia y uno de los mejores de España", señala Prada quien explica que en el resto de Galicia las fichas se expurgaron.
Incluso las fichas de los encarcelados por "peligrosidad social", la mayoría homosexuales, se conservan en Ourense. "Había dos métodos de selección documentos", explica Prada. Funcionario sin mayores conocimientos decidían lo que podía tener interés histórico y lo que no. En cuanto entró en vigor la Ley de Protección de Datos "se destruyó mucha documentación por pura ignorancia".
En Ourense no se hizo así. Ahora, la vida penitenciaria de los presos del franquismo, y de la última parte de la República, completan el capítulo pendiente de la Historia de la provincia. Aunque parte de los datos ya hubieran sido difundidos por Prada y algún otro historiador de entre un revoltijo de papeles "sin orden ni concierto alguno" que se acumulaban en las dependencias de la cárcel.





