mércores, 2 de xuño de 2010

A maioría dos presos de Guantánamo eran "combatentes rasos"


Só un 10% dos capturados desenvolveu algún papel destacado na "conxura" americana e un 20% tiña un papel revelante en Al Qaeda

EFE

A gran maioría dos prisioneiros que se atopaban na base de Guantánamo (Cuba) en xaneiro de 2009 eran "combatentes rasos" antes de ser capturados, mentres que só un 10% tivo algún papel destacado en "conxuras contra Estados Unidos", segundo sinala un informe oficial. Outro 20% desempeñou "algún papel relevante en Al Qaeda ou grupos afíns", afirma o informe, terminado en xaneiro pasado e cuxas conclusións apareceron onte publicadas no xornal The Wáshington Post.

O informe recomendou que 48 dos reclusos que aínda permanecían entre reixas na base estadounidense en Guantánamo en xaneiro pasado seguisen encarcerados indefinidamente. Outros 126 prisioneiros deberían ser repatriados ou enviados a algún terceiro país, e 36 deberían ser xulgados ante tribunais federais ou marciais, indica o informe, que non fai recomendación ningunha sobre os reclusos restantes.

A administración do presidente de EEUU encargou o informe para apoiar a súa proposta ó Congreso para o peche do penal de Guantánamo. A súa entrega ás comisións correspondentes do Senado e da cámara de representantes aprazouse tras o intento de detonar unha bomba a bordo dun voo que se dirixía á cidade estadounidense de Detroit o pasado Nadal, sinala o diario, xa que a alarma social xerada polo incidente fixo inoportuna a apertura dun debate sobre o peche da prisión de Guantánamo. The Washington Post di tamén que Obama terá que superar a resistencia de moitos senadores e representantes se espera a aprobación do seu plan para a compra dun penal no estado de Illinois que albergue os 181 prisioneiros que aínda quedan en Guantánamo, para permitir así o peche definitivo desta instalación.

Unicef rexeita o proceso militar a un ex neno soldado

O Fondo de Nacións Unidas para a Infancia (Unicef) expresou o seu rexeitamento ó procesamento nun tribunal militar da prisión de Guantánamo do mozo canadense Omar Khadr, que foi detido en Afganistán e trasladado a esa base estadounidense en Cuba cando tiña 15 anos. Para Unicef, o caso pode establecer "un precedente internacional perigoso para outros menores que son vítimas de recrutamento en conflitos armados".

Por unha Illa de San Simón 'que non esqueza a memoria dos vencidos'


Un grupo de 26 asociacións exixe á Xunta que a que foi unha das colonias penitenciarias do Franquismo recorde aos seus visitantes “a barbarie do fascismo”.

Vieiros - 10:30 30/05/2010


Despois de que o conselleiro de Cultura anunciase o “cambio de usos” da Illa de San Simón (Ría de Vigo) para convertela “nun centro cultural de calidade e con proxección internacional, con capacidade para atraer artistas, persoeiros e institucións con relevancia internacional, que permitan espallar a cultura de Galiza”, os colectivos que reivindican a Memoria Histórica desconfían das intencións da Xunta.

Un grupo de 26 asociacións asinaron un comunicado no que solicitan unha xuntanza urxente co Director-Xerente da Fundación da Illa de San Simón, Francisco Xabier Alonso González, para coñecer de primeira man cales son os obxectivos deste novo “plan de usos” e para demandarlle que continúe a ser un “Lugar da Memoria”, no que se desenvolvan actos de “recoñecemento, homenaxe a difusión da memoria de todas aquelas persoas que sufriron a perda da vida e da liberdade por ser demócratas”.

No seu manifesto, estes colectivos exixen que o Goberno “non eluda o recordo ás vítimas e á barbarie do fascismo” e que “siga sendo un referente da nosa memoria histórica” Entenden que no novo plano de usos da Xunta “as actividades obvian totalmente os actos relacionados coa memoria dos vencidos” e defenden que na programación de actos desta Illa, que acolleu a máis de dous milleiros de prisioneiros do Franquismo, deben cumprirse catro premisas. Piden: respecto á musealización xa acometida na Illa en lembranza da Colonia Penitenciaria que foi; o apoio ás visitas de grupos promovidas polas asociacións memorialísticas; que se poña en marcha o Centro Documental sobre a Memoria da Colonia Penitenciaria da Illa de San Simón nun prazo razoábel de tempo; e que se siga realizando o acto que, dende o ano 2006, se ven celebrando o día 18 de xullo na Illa como homenaxe nacional ás vítimas galegas do Franquismo.

Las madres de Soacha reclaman justicia


Reciben amenazas por exigir que se castigue el asesinato de sus hijos a manos del ejército

ISABEL COELLO ENVIADA ESPECIAL 30/05/2010 08:30


"Soy una madre sedienta de justicia. Me lo mataron, pero la muerte de mi hijo no va a quedar impune". Blanca Nubia Monroy, de 51 años, es madre de ocho hijos. Uno de ellos, Julián Oviedo Monroy, de 19 años, salió el 2 de marzo de 2008 de su casa, en el municipio de Soacha, en la periferia de Bogotá, para encontrarse con alguien que iba a ofrecerle un trabajo. "Me dijo que le guardara cena. Nunca más supimos de él".

Después de seis meses de angustia, la familia se enteró de que un cadáver hallado en una fosa común en Ocaña en el lejano departamento de Norte de Santander, a 19 horas en autobús de Soacha coincidía con la descripción de Julián. Era él. Ahí estaba el tatuaje con forma de balanza en su brazo. Y la estrella tatuada en la mano. El padre de Julián fue hasta Ocaña a recoger el cadáver. Según la ficha de las autoridades, había muerto el 3 de marzo en un combate con las fuerzas armadas.

¿Sabía que su hijo era un guerrillero?, le espetó un oficial al padre del asesinado. Salió de casa el día 2 y murió el 3. Dígame, ¿en qué momento en ese tiempo cree usted que se convirtió en un guerrillero? le respondió. El ejército va a pagar por esto.

Pero, dos años después, el ejército no ha pagado por sus crímenes. La represalia se resume en tres generales y otros 24 militares destituidos no juzgados por el llamado escándalo de los falsos positivos: ejecuciones extrajudiciales de civiles llevadas a cabo por las fuerzas armadas y presentadas como muertes de guerrilleros en combate.

"Una vez muertos, los militares montan un escenario para crear una muerte legal'", añade

"Los civiles son atraídos con promesas de falso trabajo por alguien pagado que les recluta. Una vez muertos, los militares montan un escenario para aparentar una muerte legal. Ello puede incluir poner armas en manos de las víctimas, dispararlas, ponerles uniformes guerrilleros y botas de combate", afirma el último informe del relator especial sobre Ejecuciones Extrajudiciales de la ONU, Philip Alston, publicado el pasado marzo. Los peritajes, sin embargo, indicaban que las víctimas nunca dispararon armas de fuego.

En Soacha era fácil atraer jóvenes. Situada al suroeste de Bogotá, se ha convertido en el municipio no capital de departamento más grande del país, con una población de 400.000 habitantes. Junto a industrias y tiendas de pinturas, repuestos y mármoles viven las capas sociales más excluidas, que han sido paulatinamente expulsadas hacia la periferia. Soacha también recibe mucha población desplazada por el conflicto armado. La tasa de paro es del 22%, la más alta del país y el doble de la media nacional.

El caso de Julián y el de otros 15 jóvenes de Soacha asesinados en circunstancias similares destapó lo que Alston ha llamado "la punta del iceberg". Cerca de 3.800 ejecuciones extrajudiciales han sido perpetradas en Colombia entre 2002 y 2009, los años del Gobierno del presidente Álvaro Uribe, por cuya sucesión votan hoy los colombianos.

Más ejecuciones extrajudiciales

Según la Misión Internacional de Observación sobre Ejecuciones Extrajudiciales e Impunidad en Colombia, en los primeros cinco años de Uribe, las ejecuciones extrajudiciales atribuibles al ejército se incrementaron un 67% con respecto a los cinco años anteriores.

Las madres de Soacha piden justicia y reciben a cambio amenazas y ataques. Carmenza Gómez, de 54 años, ha perdido a dos de sus ocho hijos. Uno de ellos, Víctor Fernando Gómez, es uno de los falsos positivos de Soacha. El otro, John Nilson Gómez, fue asesinado por intentar esclarecer la muerte de su hermano.

"Los civiles son atraídos con promesas de falso trabajo", dice el relator especial de la ONU

"El día que enterramos a Víctor, mi hijo John dijo que tenía que saber qué estaba pasando. Se puso a investigar. Al mes y medio me lo tiraron por un puente de 20 metros", dice entre sollozos Carmenza. "Le hicieron cirugía en la columna. Sobrevivió de milagro. Mientras se recuperaba, las llamadas de amenazas seguían. Le decían que no metiera las narices donde no debía. El 4 de febrero de 2009, entró en una tienda y dos tipos le dispararon con un silenciador".

"Han tratado de callarnos de todas las formas. Pedimos protección", dice Luz Marina Porras Bernal, de 40 años, madre del falso positivo Fair Leonardo Porras Bernal. "Tenía 26 años pero 9 neurológicos, porque cuando estaba embarazada me golpeó un coche y él nació prematuro y tuvo meningitis. Nunca aprendió a leer y escribir o manejar el dinero, pero ayudaba en la construcción, cargaba cemento, era querido en la comunidad", cuenta Luz Marina, que buscó durante meses a su hijo por hospitales, cárceles y hasta levantando las mantas de los indigentes para ver si alguno de ellos era él.

La indiferencia y desprecio que ha encontrado por parte de las autoridades ha sido constante. Cuando acudió a denunciar su desaparición, la Policía le dijo que lo dejara, que estaría "divirtiéndose con alguna novia". Y cuando fue hallado y fueron a recoger su cadáver a Ocaña, se topó con el mismo desprecio que vivió el padre de Julián Oviedo. "¿No sabía que su hijo era guerrillero? Portaba un arma en la mano derecha", le dijeron. "Ya me extraña, porque tenía una discapacidad mental. Y porque era zurdo", les escupió.

"Pensamos que enterrándolo tendríamos paz. Pero no. El señor presidente de Colombia [Uribe] tuvo que salir a decir que nuestros hijos no se habían ido de casa con el propósito de trabajar y recoger café'. Les degradó y nos degradó como madres", lamenta.

Hay 400 militares investigados por presuntos falsos positivos

Blanca Nubia coincide con ella. "Llevamos una pelea muy fuerte con el Estado, y no vamos a parar, porque no sólo han matado a nuestros hijos. Han ensuciado sus nombres y queremos justicia para demostrar que no eran ningunos delincuentes", afirma.

La justicia, sin embargo, es demasiado lenta. Hay 400 militares investigados por presuntos falsos positivos. El pasado enero, 31 soldados fueron liberados por los tribunales por "vencimiento de términos", es decir, porque se había pasado el plazo para la celebración de un juicio oral y la ley establece en ese caso la liberación inmediata de los detenidos. "Lo mismo podría ocurrir con otros detenidos, quedando los crímenes en la más absoluta impunidad", ha advertido Amnistía Internacional.

Kelly Joana Ruiz, de 25 años y madre de dos hijos, es una de las afortunadas que ha visto cómo comenzaba el juicio por la ejecución de su esposo, Daniel Andrés Pesca, taxista bogotano de 27 años. En los ocho días que pasó en Cimitarra, a 215 kilómetros de Bogotá, hasta que le permitieron llevarse el cadáver de su marido para enterrarlo, la gente del pueblo le contó muchas cosas. "Me decían que el ejército necesitaba mostrar resultados y que al comandante al mando en la zona lo habían ascendido y a los soldados les habían dado permisos por matar guerrilleros".

Pago de recompensas

El decreto 1400 de 2006 y la directiva ministerial 029 de 2005, emitida por el ex ministro de Defensa colombiano, Camino Ospina, estableció criterios para pagar recompensas por la captura o abatimiento en combate de miembros de grupos guerrilleros al margen de la ley. Grupos de la sociedad civil como la Fundación Educación y Desarrollo creen que ambas normas favorecieron los falsos positivos. "El ejército ha creado una mentalidad donde la guerra se gana con las bajas del enemigo, y esto conduce a que se infle el número de bajas", señala la fundación.

El caso de Pesca es de los pocos que está siendo juzgado. En el banquillo, cinco soldados, un comandante, un sargento y un capitán. "Uribe nos recibió, nos dijo que nos iba a ayudar, a darnos un subsidio", cuenta su viuda. "Hasta el momento no he recibido nada, ni ayuda psicológica ni económica. Lo único que hemos recibido de ellos es indiferencia".

"Un cura lo delató y ahora otro impide buscarlo"


Manuel Domínguez fue un cantero fusilado en 1936. La jueza del juzgado de O Porriño (Pontevedra) María Domínguez archivó el caso en un auto del 29 de abril de 2009

P.R. / D.B. / A.M. Madrid / Sevilla 30/05/2010 17:00


"El mismo odio que veo ahora cuando se habla de la memoria histórica es el que se llevó a mi padre", reflexiona Manuel Padín, de 74 años, sobre la muerte de su abuelo, Manuel Domínguez, fusilado a los 27 años en O Porriño (Pontevedra). Es en esa localidad donde nadie le ha conseguido facilitar recuperar los restos. Ni la iglesia le da permiso en el cementerio, ni el Gobierno lo atiende, ni el juzgado local investigó.

"Él trabajaba para una cantera del ayuntamiento, no pertenecía a ningún partido político, y sin embargo fue un cura el que lo delató. Y ahora es otro cura el que no deja ir a buscarlo", explica Padín, ligando sucesos del pasado y el presente. La abuela de Padín tuvo que convivir con los asesinos de su marido durante años. "Yo tenía un puesto en la plaza del mercado de Salceda. Cuando se acercaba el criminal por allí, no le compraba, el muy sinvergüenza. Yo lo pensaba y decía: Si viene, le doy con una hoja de bacalao", dice Padín.

Según relata, el cura de la parroquia de O Porriño le espetó lo siguiente cuando le pidió permiso para buscar en el cementerio: "Es que los otros también mataron a mucha gente y además no está claro que Garzón pueda hacer esto". La respuesta de Padín fue demoledora: "¿Pero a usted qué le importa Garzón? Está jugando con los sentimientos de las personas".

El caso de Macario y Ángela: "El matrimonio, fusilado; los hijos, con los curas"

Macario Rodríguez era peluquero y su esposa, Ángela Rodrigo, vendía verdura. Ambos fueron fusilados en agosto de 1936 en Aranda de Duero (Burgos) y sus cuerpos, arrojados a la fosa de La Lobera. Todavía nadie ha dado una explicación a su nieto Teófilo Goldaracena, sindicalista de UGT de 52 años y funcionario de la Administración navarra, que ha dedicado su vida a tratar de encajar el rompecabezas. Hubiera sido más fácil si la Guardia Civil le hubiera entregado el parte de guerra o el registro de detenidos, como ha reclamado insistentemente. Pero siempre ha chocado con la misma respuesta: "No tenemos nada".

Teófilo ni siquiera sabe cuántos tíos tiene. O tuvo: puede ser que cinco, pero no está seguro. A los huérfanos los llevaron a hospicios de curas y monjas. Nunca se pudieron reencontrar.

En Aranda le han contado que la abuela fue fusilada estando embarazada. Lo mismo había oído él en cada paso familiar hacia la reconstrucción de la memoria, antes de pisar Aranda. La coincidencia en las versiones convierte la hipótesis en muy verosímil, pero las posibilidades de resolver la incógnita se evaporaron cuando más cerca estaba de lograrse.

En la exhumación, en 2005, la pala de la excavadora fue a dar con la cadera de su abuela y la destrozó borrando cualquier rastro. A la jueza Sánchez no le ha interesado investigarlo.

Juan Manuel Manjón, humilde peón: "Los que vinieron vestían hábitos"

Juan Manuel Manjón era un humilde peón de Tejares (Segovia) que en agosto de 1936 no sólo estaba preocupado por la guerra: su esposa, María Antonia Vicente, esperaba otro hijo, el sexto, y no había qué echarse a la boca. El nacimiento fue en diciembre. Pero Juan Manuel ya llevaba meses muerto.

La noche del 2 al 3 de agosto lo fueron a buscar a casa. Era un grupo de gente que "vestía hábitos y llevaba grandes cruces", cuenta su hija Pilar, que entonces tenía apenas 16 meses pero que ha escuchado muchas veces la historia en casa. "Cuando mi madre le iba a dar la cédula, dijeron que no hacía falta", cuenta Pilar. Se fueron y nunca más apareció.

La familia logró con los años el acta de defunción y exhumó la fosa hace dos años, pero no ha podido extraer el ADN, con lo que de momento aún no puede enterrarlo con su esposa en Tejares. El pecado de Juan Manuel era letal para el nuevo régimen: iba a la Casa del Pueblo y pedía descansar el domingo. ¡Y también pedía vacaciones! A Pilar no le sorprende nada que ningún juzgado se atreva a investigar. "Hay alguna gente muy poderosa que aún no quiere que se sepa qué pasó y que fue el padre de fulano o de mengano el que ordenó los crímenes", afirma.

EE UU y la Transición




DOMINGO - 30-05-2010

Washington había convivido muy cómodamente con el régimen franquista desde el inicio de la guerra fría, y éste se había mostrado notablemente acomodaticio a la hora de negociar los acuerdos sobre las bases de 1953, posteriormente renovados en 1963 y 1970. Teniendo en cuenta que la impopularidad de las bases norteamericanas había ido en aumento desde el accidente nuclear de Palomares de 1966, todo hacía suponer que, en un contexto democrático en el que estuviese garantizada la libertad de expresión, este rechazo alcanzaría niveles aún mayores. En principio, pues, existían motivos para temer que la llegada de la democracia permitiese cuestionar los acuerdos firmados bajo el franquismo y, por tanto, a priori carecía de sentido que Washington trabajara para socavar sus propios intereses estratégicos.

En segundo lugar, en cuestión de horas y sin apenas resistencia, la revolución de los claveles de abril de 1974 dio al traste con la dictadura más longeva del continente europeo e hizo posible que, por vez primera en la historia de la OTAN, uno de sus Estados miembros tuviese un Gobierno con participación comunista. Este acontecimiento suscitó varias reacciones contrapuestas en Washington, no siempre compatibles entre sí. Kissinger interpretó que Portugal debía ser excluido de la OTAN, o al menos apartado de forma temporal, tanto para evitar que contaminase a otros Gobiernos europeos como para transmitir un mensaje nítido de condena por haber osado cuestionar una regla de oro no escrita del bloque occidental. A su vez, ello hizo que pensara seriamente en la posibilidad de que España ocupara su lugar, fortaleciendo así el flanco sur de la OTAN, que se vería debilitado todavía más por el conflicto chipriota. Al mismo tiempo, la caída de la dictadura portuguesa fue interpretada en el Departamento de Estado como evidencia de que el inmovilismo resultaba a todas luces contraproducente y que era más inteligente propugnar una cierta liberalización del sistema si se quería evitar un derrumbe comparable del régimen español.

La Embajada estadounidense prestó especial atención a la evolución del PSOE y sus dirigentes. En octubre, González informó a Stabler de que, tras la muerte de Franco, su partido, al igual que el resto de la oposición, concedería a don Juan Carlos un cierto margen de maniobra, aunque, en su opinión, el príncipe "no conocía bien la España actual". A pesar de mostrarse partidario de una ruptura total con el pasado, el joven dirigente socialista opinaba que la exigencia comunista de un Gobierno provisional representativo de la oposición democrática era "una locura inviable" y reconocía que lo más probable era que el futuro rey intentase liderar un proceso reformista, para lo cual podría situar en la presidencia del Gobierno a un militar liberal, como Manuel Gutiérrez Mellado. Del éxito de dicha operación dependería en buena medida su posibilidad de permanecer en el trono, aunque en aquellos momentos le parecía inevitable una consulta popular sobre la monarquía. González también sostuvo que la exclusión del PCE del proceso democratizador sólo serviría para perjudicar al PSOE, argumento que no pareció convencer al embajador, aunque éste admitiese que, tal y como vaticinaba su interlocutor, en unas elecciones democráticas los socialistas podrían obtener el 30% de los votos, y los comunistas, solamente el 10%. En cambio, Stabler tuvo que reconocer que González acertaba al afirmar que Estados Unidos debía hacer más por disipar las dudas existentes entre la opinión pública española sobre su apoyo a un verdadero proceso democratizador, que atribuyó al hecho incómodo de que "nuestros intereses nos obligan a tratar con los Gobiernos tal y como son, y no como nos gustaría que fuesen". Por aquel entonces, la Embajada comenzaría a organizar estancias en Estados Unidos a dirigentes del PSOE y UGT, como Pablo Castellano y Manuel del Valle, para que pudiesen entrevistarse con personalidades políticas y sindicales norteamericanas. A pesar de ello, el establecimiento de cauces de comunicación con la Embajada avanzó con cierta parsimonia, y González no visitaría Washington hasta noviembre de 1977.

(...) Horas antes de que el Rey llegara a la Casa Blanca la mañana del 2 de junio, en el Despacho Oval se produjo un breve pero revelador intercambio entre Ford y Kissinger. Tras afirmar con su desparpajo habitual que los Borbones "habían jodido las cosas (screwed things up) durante trescientos años", éste intentó explicarle la complejidad del contexto institucional español: "El ministro de Asuntos Exteriores ve al Rey como un monarca constitucional", pero "el Rey se ve a sí mismo como Giscard"; por ello, era aconsejable "tratar al Rey como si tuviese autoridad, aunque eso ponga nervioso al ministro de Asuntos Exteriores". A continuación, Kissinger resumió muy telegráficamente la situación para beneficio del presidente: "Todo el mundo está presionando a España para que avance rápido. España ha fluctuado entre el autoritarismo y la anarquía. Carece de tradición democrática. Necesitan tiempo para desarrollar el centro". En vista de todo ello, "yo le sugeriría que avance lo suficientemente rápido como para dar respuesta a la presión, pero no tan rápido que pierda el control".

En la entrevista celebrada poco después, de casi una hora de duración, el Rey reconocería que en el tiempo transcurrido desde su proclamación se habían producido momentos difíciles, sobre todo en febrero, aunque lo peor parecía haber pasado. Don Juan Carlos se mostró ligeramente impaciente con Arias Navarro, afirmando que "las cosas podrían haber ido un poco más deprisa", aunque reconocería que "se están moviendo", y se manifestó especialmente satisfecho de no haber repetido el error cometido por su abuelo Alfonso XIII en 1931, al convocar elecciones municipales antes que nacionales, lo cual había dificultado la aparición de grandes partidos políticos. En aquellos momentos, el Gobierno español pretendía celebrar elecciones generales en el otoño de 1976 y elecciones municipales en la primavera de 1977. (...) El momento culminante de la visita real fue sin duda el discurso pronunciado por don Juan Carlos a última hora de esa mañana ante el Congreso de Estados Unidos. En un inglés muy correcto, el Rey (...) subrayó que "la monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados", compromiso que fue recibido con una cerrada ovación. A su regreso a España, el Monarca se mostraría encantando con la calurosa recepción de la que había sido objeto, observando con evidente satisfacción que su discurso incluso había merecido un editorial elogioso en The New York Times.

(...) Se ha especulado mucho sobre las consecuencias de este viaje sobre el desarrollo posterior de la vida política española. En la única conversación que mantuvieron a solas, a petición del propio Monarca, don Juan Carlos mencionó a Kissinger su intención de destituir a Arias Navarro, algo que en aquellos momentos todavía no le parecía posible, pero sin revelar la identidad de su posible sucesor. Vista la actitud del secretario a lo largo de aquellos meses, es improbable que le animara a deshacerse del presidente, sobre todo si ello pudiese interpretarse como una concesión a quienes deseaban acelerar el ritmo de las reformas. Además, Kissinger tampoco tenía especiales motivos para recomendar a ninguno de los políticos españoles que había conocido hasta entonces. Si, como afirmaba el informe de Kissinger antes mencionado, la visita se había concebido para "reforzar la autoconfianza del Rey y acrecentar su determinación", la operación resultó un éxito rotundo.

(...) Sorprendentemente, la nueva Administración demócrata se mostraría inicialmente bastante fría en su actitud hacia el Gobierno Suárez. Cuando se realizaron las primeras gestiones para que el presidente del Gobierno español fuese recibido en la Casa Blanca a fin de fortalecer su imagen ante las primeras elecciones democráticas previstas para junio de 1977, en un primer momento el Departamento de Estado mostró poco interés. Es posible que ello se debiera en parte a la actitud reticente de Stabler, a quien no le parecía correcto utilizar el viaje a Washington con fines electorales, y cuyos argumentos parecen haber hecho mella en el secretario de Estado adjunto, Warren Christopher. Ello obligó al Rey a enviar a Washington a su emisario personal, Prado y Colón de Carvajal, que se entrevistó con Vance, tras lo cual la Administración cambió de parecer. Sin embargo, y para asombro del embajador, sus superiores sólo querían concederle a Suárez una entrevista de media hora, por lo que insistió en que, una vez tomada la decisión de realizar la visita, al menos se le invitara a comer. La Casa Blanca accedió inicialmente a esta petición, pero rectificó poco después cuando supo que el mandatario español no hablaba inglés. Finalmente, Suárez y Carter pudieron reunirse el 29 de abril de 1977 durante algo más de una hora, pero el encuentro no contribuyó gran cosa a sentar las bases de una relación fluida. Stabler lamentaría años después que el presidente español se hubiera marchado de Washington "un poco irritado", y el desarrollo del viaje le llevó a concluir que "si habíamos tomado la postura de apoyar a la democracia española, tendríamos que haber actuado en consecuencia para que los actores concernidos pensaran que realmente tenían nuestro apoyo".

Lógicamente, la reciente legalización del PCE -el sábado 9 de abril de 1977- fue uno de los temas suscitados por Suárez en la entrevista con Carter. Suárez explicó que, tras muchas dudas, se había llegado a la conclusión de que la exclusión de los comunistas habría puesto en duda la legitimidad de la consulta electoral, y que en todo caso las encuestas vaticinaban al PCE un resultado bastante modesto. Por otro lado, a pesar de haber provocado la dimisión del ministro de la Marina, Gabriel Pita da Veiga, la reacción posterior de las Fuerzas Armadas había demostrado que era un riesgo asumible. Por su parte, Carter y su equipo manifestaron su admiración por la valentía y decisión mostrada por el dirigente español, y su satisfacción por la inminente convocatoria de elecciones generales, comentario que Suárez aprovechó para anunciarles que tenía previsto presentarse como candidato independiente en las listas de Unión de Centro Democrático.

Claves internacionales en la Transición española, obra de varios autores coordinada por Óscar José Martín García y Manuel Ortiz Heras. Editorial La Catarata. Precio: 20 euros. Se publica en la primera quincena de junio.

martes, 1 de xuño de 2010

Cuando el mundo es un prostíbulo



LOLA GALÁN
DOMINGO - 30-05-2010

Las niñas y jóvenes que se ofrecen por unas pocas rupias en los prostíbulos gigantescos de Kamathipura y Falkland Road, en Bombay, no son muy diferentes de las adolescentes del este europeo encerradas en clubes de alterne de Mestre, cerca de Venecia. O de las jóvenes nigerianas retenidas, bajo amenaza de muerte, en cortijos perdidos entre los invernaderos de Almería, como las que liberó la policía hace unos días. Unas y otras son esclavas sexuales. Un término aparentemente desfasado en pleno siglo XXI que describe, por desgracia, una realidad nada infrecuente. Más de un millón de adolescentes y de mujeres jóvenes alimentan hoy este sórdido negocio que proporciona a quienes lo explotan miles de millones de euros de beneficios al año. Mujeres vendidas, engañadas o raptadas por los propios grupos mafiosos que controlan el tráfico sexual.

En los países del sur y del este de Asia, en Estados Unidos, en el este de Europa, en los Balcanes y en Italia, Kara tomó contacto con esclavas, trabajadores sociales, proxenetas y algún traficante. El resultado de este amplio trabajo de campo es el libro sobre este negocio inhumano, que hace hincapié en los aspectos económicos sin olvidar el drama profundo de las jóvenes explotadas. Dramas como el de Mallaika, una ex esclava sexual que Kara encontró en Bombay. Casada a los 13 años, tras parir dos hijos muertos, el marido la vendió a un proxeneta cuando apenas había cumplido los 16 años. Mallaika trabajó toda su juventud como esclava sexual, obligada a satisfacer a decenas de clientes al día. En el gigantesco burdel imperaba la ley más brutal. Todos los días morían violentamente esclavas como ella. Después pasó a trabajar como prostituta por el sistema indio de adhiya. La mitad de lo que ganaba era para el dueño del prostíbulo. Infectada con el virus del sida cuando Kara la encontró, Mallaika era consciente de que sus días estaban contados.

Cuando Siddharth Kara inició su investigación, se encontró con que no había datos ni evidencias testimoniales de la trata. "Apenas se le dedicaba atención. Ni siquiera en la prensa. Hoy hay más interés, pero no siempre es un interés sano. Hay periodistas y miembros de ONG que sólo pretenden contar historias sensacionalistas con las que construir sus propias carreras. Además los recursos económicos son limitados. Por no sé que razón la lucha contra la trata está subordinada a otros problemas, como el terrorismo, el tráfico de drogas, o la inmigración. Aparte de que hay una apatía institucional histórica a la hora de reconocer las dimensiones de este problema y darle una solución. Seguramente porque las mujeres están todavía discriminadas en el mundo, reciben menor atención".

La vida de las esclavas sexuales está dominada por un mismo horror, ya sea en Oriente o en Occidente, al Norte o al Sur. Kara ha entrevistado a jóvenes que sobreviven medio drogadas en los prostíbulos más sucios de Bombay y a chicas del este europeo obligadas a hacer la calle en Roma, y ha encontrado trágicas similitudes. "Podría parecer más sórdida la situación de las esclavas sexuales en India, pero el trato que reciben estas jóvenes tiene aspectos comunes en ambos países. Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales con decenas de individuos al día. En India, la prostitución está prohibida y todo se hace a escondidas, mientras que en Italia, la prostitución callejera está autorizada salvo para las chicas menores de edad".

El error de Tatyana (los nombres que cita Kara en su libro no son auténticos) fue presentarse al anuncio publicado por un diario de su ciudad natal, Chisinau (Moldavia), en el que se solicitaban chicas para trabajar en el servicio doméstico en Italia. "Nada más salir de mi casa, mis compañeros me violaron, y luego me tuvieron varios días sin comer. Me obligaron a orinarme encima", relata en el libro. Su primera parada fue Serbia, donde fue comprada por traficantes albaneses. Más tarde fue vendida de nuevo en Albania. De allí pasó a Grecia, donde los mafiosos que la acompañaban la subieron a un ferry rumbo a Italia. "Allí los albaneses la metieron en el maletero de su coche", relata Kara en su libro, "y la llevaron directamente a Milán, donde fue vendida al propietario de un club nocturno". Todas las noches tenía que alternar con los clientes, y satisfacerles sexualmente. "Cuando no quería beber, el propietario me inyectaba tranquilizantes para animales".

¿Y la religión? ¿Juega algún papel en este fenómeno? Kara que ha viajado varias veces a Tailandia, otro de los países con mayor oferta de esclavas sexuales y prostitutas menores de edad, cita el budismo theravada, religión oficial, como una de las últimas razones del desprecio hacia la mujer, considerada como una reencarnación inferior al hombre. Pero tampoco el hinduísmo es más compasivo con las mujeres, ni los ritos africanos. Las mujeres nigerianas atrapadas en el tráfico aceptan muchas veces condiciones de vida terribles sin quejarse, por temor a los ritos Ju ju, a los que están sometidas. "Existe todavía una opresión bastante generalizada de las mujeres por parte de los hombres. Y la religión es un medio más para someterlas. No es culpa de la religión en sí, sino del uso que se hace de ella", dice Kara.

Las consecuencias de la doctrina Bush


Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Administración Bush ideó la doctrina de la guerra preventiva

PÚBLICO 29/05/2010 09:35 Actualizado: 29/05/2010


Las torres gemelas del World Trade Center no sólo sepultaron al venirse abajo a casi 3.000 personas. También convencieron a Bush de que la mejor defensa era el ataque, aunque fuera ciego.

Adujo que Al Qaeda era un problema militar que exigía una solución militar y lanzó su máquina de guerra contra un país mísero y devastado por décadas de guerra: Afganistán, al que acusó de dar cobijo a Osama Bin Laden.

Más muertos que en el 11-S

La ‘operación Libertad Duradera' en Afganistán, que empezó el 7 de octubre y concluyó oficialmente el 13 de noviembre, costó la vida a 3.700 civiles afganos, 700 personas más de las que murieron en el World Trade Center.

En los casi diez años que dura esta guerra, unos 13.000 civiles han muerto en acciones bélicas. De ellos, 8.360 perecieron en ofensivas de las tropas estadounidenses, mientras que otros 5.500 murieron en ataques de la insurgencia talibán. El número de civiles muertos a causa de la guerra, de forma directa o indirecta, se eleva a casi 33.000, según datos de la ONU y de organizaciones de derechos humanos internacionales.

El descrédito de la ONU

La noción de guerra preventiva se oficializó en septiembre de 2002, cuando Bush presentó su Estrategia de Seguridad Nacional, con la que enterró la política de contención y disuasión que había guiado a EEUU desde el final de la II Guerra Mundial.

Ese texto dinamitó los principios del derecho internacional que desde el Tratado de Westfalia (1648) establecía que los estados sólo tienen derecho al uso de la fuerza para defenderse de una agresión. El unilateralismo se convirtió además en el principio rector de la Administración Bush, que advirtió de que EEUU no dudaría en actuar en solitario, si no obtenía el visto bueno de la comunidad internacional para un ataque militar.

La amenaza fue profética: Washington minó la imagen y la influencia de las Naciones Unidas en el mundo al invadir Irak sin contar con su plácet en marzo de 2003. Aunque Washington presentó la doctrina Bush como una necesidad para proteger a su país de los terroristas, algunos analistas consideran que la Casa Blanca utilizó el 11-S como excusa para imponer un nuevo orden internacional de acuerdo con su visión extremadamente conservadora de las relaciones internacionales. De ahí que en el documento se definiera como "Eje del mal" a tres estados que desafiaban ese orden: Irán, Irak y Corea del Norte.

Luz verde a los abusos

La invasión de Afganistán impuso el todo vale. Las tropas norteamericanas entraron en Afganistán y detuvieron sin cargos a cientos de musulmanes. Pakistán, aliado de Washington, le entregó a unos 600 sospechosos asegurando que se trataba de miembros de Al Qaeda. Muchos, como el cámara de Al Yazira Sami Al Hajj, enviado a Afganistán por su medio para cubrir la invasión, eran inocentes. Al Hajj fue encarcelado en la base de Bagram, en suelo afgano, y luego pasó más de seis años en Guantánamo.

La ignominia de Guantánamo

Cuando el número de supuestos terroristas empezó a crecer, EEUU se planteó trasladarlos a una prisión que debía estar fuera de su territorio para evitar así cualquier posible control de los tribunales estadounidenses. La elegida fue la base naval de la bahía de Guantánamo, en Cuba, donde empezaron a llegar los prisioneros en enero de 2002.

La normalización de la tortura

Para no tener que aplicarles la Convención de Ginebra, que obliga a dispensar un trato digno a los prisioneros de guerra, EEUU negó esa condición a los internos de Guantánamo y de otros centros de detención. Se imponía una definición más ambigua. Al final se les bautizó como "combatientes ilegales o enemigos", un estatus que excluía incluso la posibilidad del habeas corpus (el recurso a una detención ilegal).

En 2002, Condoleezza Rice, la secretaria de Estado de Bush, autorizó verbalmente a la CIA, con el visto bueno de Bush, el uso de técnicas de tortura como la asfixia simulada durante los interrogatorios.

Cárceles secretas: los black sites

Los black sites eran los centros secretos de detención de la CIA, también fuera del territorio estadounidense, destinados a retener y torturar a los supuestos terroristas.

Lugares como Bagram (Afganistán) y la base naval de la isla de Diego García, e incluso la prisión de Abu Ghraib, en Irak, cumplieron esta función. La CIA también delegó la práctica de la tortura en los servicios secretos de países como Marruecos, Afganistán, Egipto y Jordania, adonde fueron enviados muchos sospechosos.

Este programa se conoció como extraordinary renditions. Años después se ha sabido que muchos presos de Guantánamo y de otras prisones ilegales eran inocentes.

Europa fue cómplice de la CIA

Según un informe de la UE de 2007, la CIA operó 1.245 vuelos en territorio europeo para trasladar a ‘combatientes ilegales' . Esos vuelos, hacia centros secretos de detención en terceros países, despegaron o bien hicieron escala en 14 países europeos, incluida España.

Las mentiras de la guerra: Irak

Dos fueron los pretextos que utilizó Bush para invadir Irak en marzo de 2003: el primero, que este país almacenaba armas de destrucción masiva, y el segundo, que Sadam Hussein ayudaba a Al Qaeda. Más de siete años después, no hay rastro de dichas armas y tampoco se ha demostrado vínculo alguno de Sadam (a quien los fundamentalistas consideraban un "apóstata") con la red terrorista.

Pero la población iraquí ha pagado un alto precio. Según la web Iraq Body Count, unos 100.000 civiles han muerto a causa de la violencia a la que la invasión militar sirvió de catalizador.

Al Qaeda se ha beneficiado

Las invasiones de Afganistán e Irak, las muertes de civiles y escándalos como el de las fotos de torturas en Abu Ghraib han contribuido a alimentar la retórica anti occidental de Al Qaeda al mismo tiempo que la imagen de EEUUU se desplomaba en los países musulmanes. Irak y Afganistán se convirtieron en un poderoso reclamo para el reclutamiento de nuevos yihadistas.

La guerra de Irak sirvió además a terroristas en la órbita de Al Qaeda que vivían en Europa para justificar masacres en los países cuyos gobiernos apoyaron a Bush, como las del 11-M de 2004 en Madrid y la del 7-J, al año siguiente, en Londres.

Menores palestinos denuncian o Exército israelí por abusos


Máis dun centenar de rapaces de entre 12 e 17 anos aseguran que sufriron ameazas e malos tratos, e catro deles que foron violados, mentres permaneceron detidos o ano pasado ·· A maioría tiveron as mans esposadas moitas horas e os ollos vendados durante longos períodos


E. P. . XERUSALÉN

Máis de cen nenos palestinos denunciaron ser obxecto de abusos sexuais, de malos tratos e intimidación mentres permanecían detidos o ano pasado baixo a custodia do Exército Israelí, segundo informou onte o diario israelí Haaretz. A rama palestina da ONG Defensa Internacional da Infancia (DCI, polas súas siglas en inglés) recolleu máis de cen testemuños detallados de menores, de idades comprendidas entre 12 e 17 anos, que permaneceron o ano pasado en centros do Exército israelí. A ONG pediulle a Nacións Unidas que investigue estas denuncias.

Dos testemuños recolleitos, uns 69 menores de idade queixáronse de que os losquearon, de recibir patadas e de ser golpeados, ás veces coa culata dun fusil ou cunha porra, por parte dos soldados israelís. O 97 por cento dos nenos, incluídos os de entre 12 e 15 anos, tiveron as mans esposadas durante moitas horas e o 92 por cento aseguraron que tiveron os ollos vendados durante longos períodos de tempo.

Aproximadamente a metade dos nenos explicou que os soldados os ameazaban antes de interrogalos para que confesasen os cargos que se lles imputaban. A outros nenos instáronos para que confesasen coa falsa promesa de que serían liberados inmediatamente, segundo a ONG. Nas declaracións tamén se recolleron denuncias de abusos sexuais, verbais e físicos. Catro menores de idade informaron que os agrediron sexualmente e doce aseguraron que os ameazaron coa agresión sexual, unha ameaza que ía acompañada de violencia física, recolle o diario israelí.

OS INTERROGATORIOS, REXISTRADOS

Israel afirma actuar coa lei na man

Fontes militares aseguráronlle ó diario Haaretz que os interrogatorios dos menores están rexistrados, excepto os interrogatorios realizados polo servizo secreto israelí Shin Bet, que están exentos por lei. A oficina do voceiro do Exército rexeitou a denuncia e alegou que as detencións de menores se realizan conforme ó Dereito Internacional e que estas detencións de menores de 16 anos en Cisxordania requiren a aprobación dun avogado militar.