
En el consulado de México o en alguna de las muchas ONG que en Tucson, la principal localidad del sur de Arizona, se dedican a asistir a los inmigrantes que cruzan. No les ayudan a atravesar ilegalmente la frontera, pero dejan agua marcada con balizas o pueden avisar a un médico si les encuentran. Muestran el mismo mapa: el desierto lleno de puntos de rojos. Cada uno de ellos representa un muerto, alguien que se deja la vida tratando de llegar a Estados Unidos desde el norte de México. En el mapa del consulado, los puntos rojos representan varones fallecidos, los azules, mujeres y los amarillos lugares en los que es posible que haya un cadáver pero todavía no ha sido encontrado. En total, 1.755 personas se han dejado la vida en el desierto, entre 1999 y 2009. El Sahara, el Atlántico o el Mediterráneo, con sus fronteras de agua, tienen sus propios mapas, que documentan la tragedia universal de los inmigrantes sin papeles.
Ningún comentario:
Publicar un comentario