Un documental recoge el experimento educativo sin libros que comenzó en
Madrid en 1918 - La Guerra Civil acabó con el modelo Instituto-Escuela
SARA ESPAÑA - Madrid - 13/01/2011

Fue fundado en 1918 y se erigió como pionero de una metodología de enseñanza
que excluía los tediosos libros de texto y se inclinaba más por las
excursiones, los trabajos manuales, los idiomas y el deporte. Ángela Barnés fue
uno de sus conejillos de indias. Iba a clase de lunes a sábado para aprender a
ser autónoma, creativa, productiva... En aulas de no más de 30 alumnos. Recibían
las lecciones de maestros formados en "prestigiosas universidades
extranjeras" que creían en una enseñanza mixta y práctica.
Una vez a la semana salían de visita: al museo, a una fábrica o al campo.
"Recuerdo la de la bombilla, era bonitísimo ver cómo se fabricaban con
esos filamentos de cristal", rememora una de las hermanas Zuloaga en el
documental. Maravillas y María de los Ángeles son otras dos antiguas alumnas
del Instituto-Escuela. Fotos, vídeos y recuerdos que reconstruyen la historia
de esta peculiar institución educativa que murió con la Guerra Civil y la
llegada del franquismo.
Por primera vez, se estudiaron idiomas extranjeros que no fueran clásicos.
Entre lección y lección de francés, de inglés o de alemán, aprendían a
encuadernar libros y a tallar madera. A todos los alumnos se les entregaba un
ejemplar del Quijote, un diccionario, un cuaderno y un lápiz. "Teníamos
que encontrar palabras en el libro, buscar su significado en el diccionario y
copiarlas en el cuaderno", relataba otro de los antiguos alumnos.
"Enseñaban como si no enseñaran". No había libros de texto así que se
examinaban por medio de los apuntes que tomaban en clase. "Era un sistema
de evaluación continua" en el que no había una prueba final. Se valoraba
continuamente al alumno. Cada semana. Se tenía en cuenta también la actitud del
estudiante, su grado de participación y los deberes. "Esto implicaba un
trabajo más exhaustivo para los profesores; estaban más involucrados",
explica por teléfono la directora. Tercero se formó en el Colegio Estudio,
heredero directo y semiclandestino del Instituto-Escuela. De su etapa en este
centro, que aún hoy mantiene algunas de las técnicas del Instituto-Escuela,
surgió la idea de rodar la película.
En el archivo de la Fundación Estudio hay "una colección de 400
cuadernos con dibujos a mano de niños de 8 a 10 años en los que se aprecia mucha
madurez y reflexión", explica la directora. El profesor impartía la
materia y después corregía los apuntes que tomaban los jóvenes, que incluían
dibujos y esquemas como si fueran de una enciclopedia.
La nueva institución pretendía elevar el
nivel cultural de España. Educar a ciudadanos que se desenvolvieran con soltura
ante la vida. Adoptó una metodología experimental, pero muy exigente. El 43 %
de los estudiantes que acudían al Instituto-Escuela suspendían. El sistema de
enseñanza se consolidó con la llegada de la Segunda República y en 1932 se
abrieron otros Institutos-Escuela en Barcelona, en Valencia y en Sevilla. En su
última etapa estos centros llegaron a acoger a más de 1.700 alumnos de hasta 18
años. Hasta que llegó la Guerra Civil. Después de 1939, su metodología solo se
aplicaba en el exilio. El Colegio Madrid de México DF acogió a alumnos y
profesores desterrados y aún hoy sigue celebrando el día de la República el 14
de abril.
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